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La reina Isabel II se reunió en el Vaticano con el Papa Francisco

Esta es la tercera vez durante su largo reinado que la soberana se encuentra con un jefe de la Iglesia Católica.

Viernes 04 de Abril de 2014

El Papa Francisco recibió ayer por primera vez en el Vaticano a la reina Isabel II de Inglaterra para un encuentro distendido, casi familiar, que tuvo lugar un día después del 32 aniversario del estallido de la guerra de las Malvinas.

La reina, jefa de la Iglesia anglicana, de 87 años, acompañada por su marido, el duque de Edimburgo, de 92 años, llegó con veinte minutos de retraso al Vaticano, algo inusual para la famosa puntualidad inglesa, debido a que el almuerzo con el presidente italiano, Giorgio Napolitano, duró más de lo previsto. El Santo Padre quitó importancia al asunto con una sonrisa y le dijo como bienvenida: "Queremos que se sienta como en su casa".

Al término de la reunión privada con el Papa, que duró otros 20 minutos, el pontífice argentino le entregó a la monarca un regalo especial para su primer biznieto, el príncipe Jorge de Cambridge, hijo del príncipe Guillermo y Kate Middleton.

Al bebé real, que cumplirá un año en julio, el Papa le regaló una una cruz de plata que descansa en un globo terráqueo de lapislázuli en la que se lee "El Papa Francisco, a Su Alteza Real el Príncipe Jorge de Cambridge". "Es para el niñito", le dijo por intermedio de un traductor al entregarle el presente a la monarca, quien le respondió "seguramente le gustará mucho", y luego, considerando el peso y las puntas de la cruz, añadió, "cuando sea un poco mayor".

Francisco también ofreció a la reina un antiguo pergamino de mayo de 1679 con un mensaje "Urbi et Orbi" del cardenal Cesare Facchinetti.

El Pontífice, además, le obsequió tres medallas papales en oro, plata y bronce al duque de Edimburgo, quien al recibirlas bromeó: "Es la única medalla de oro que he ganado".

Por su parte, Isabel le entregó el decreto papal de 1679 por el que se instaura el culto de san Eduardo el Confesor, monarca inglés y santo de la Iglesia Católica.

También le regaló al pontífice un enorme canasto con alimentos y bebidas producidos en sus cuatro fincas, entre ellos miel, huevos, mermeladas, jugo de manzana y hasta whisky escocés, lo que sorprendió a Francisco.

"Espero que sea un regalo poco común para usted", le dijo la reina, quien le entregó además dos fotos de ellos en sendos marcos de plata. "Temo que se los tengo que dar. Es inevitable", comentó con flema inglesa.

La pareja real, que fue aclamada por un grupo de personas que esperaba su paso por la avenida de la Conciliación, de donde se accede a la plaza de San Pedro, permanecieron en total unas cuatro horas en la capital italiana.

La soberana, acorde con el carácter informal de la visita, no fue vestida de negro ni con velo, sino con un tapado color lila, sombrero al tono con un detalle floral, y guantes blancos. Fue recibida junto con su marido en un salón anexo de la moderna sala de audiencias Pablo VI y no en el suntuoso palacio apostólico.

El protocolo para la reunión fue aligerado debido a la edad de la pareja real británica, que escaparon así a molestos escalones y el recorrido a pie de los largos pasillos y salones del Vaticano.

Ambas partes quisieron dar al encuentro un tono "informal, familiar", según adelantó el portavoz del Vaticano, padre Federico Lombardi.

El Vaticano divulgó al final del encuentro un comunicado oficial, en el que se limita a describir el intercambio de regalos y no se informa sobre los temas abordados.

Aparte del clima de simpatía establecido con la reina desde el primer momento del encuentro, el Papa mantiene una buena relación de trabajo y amistad con el arzobispo de Canterbury, Justin Welby, primado de la Iglesia Anglicana.

Reunión privada. No se conoce si hablaron de asuntos como la controversia por las islas Malvinas, que derivó en 1982 en una guerra entre Argentina y el Reino Unido, aunque trascendió que abordaron aspectos del diálogo ecuménico entre las iglesias Católica y Anglicana.

La guerra de las Malvinas se inició el 2 de abril de 1982 con el desembarco de tropas argentinas en el archipiélago, ordenado por el régimen militar, y concluyó en junio de ese año con su rendición ante las fuerzas enviadas por el Reino Unido.

El entonces cardenal Jorge Mario Bergoglio aseguró en 2012 que las islas Malvinas eran un territorio "usurpado".

Debido al simbolismo de la fecha elegida para el encuentro, el embajador inglés ante la Santa Sede, Nigel Baker, tuvo que salir a aclarar en las últimas horas que el Vaticano "mantiene su neutralidad, de larga data" con la cuestión Malvinas, un tema que no estuvo presente en la reunió de ayer.

"El Vaticano fue muy claro con nosotros, inclusive en las últimas semanas, de que sigue en vigor su neutralidad, de larga data", advirtió Baker.

Hace algunos meses, el Palacio de Buckingham anunció que la reina visitaría el Vaticano en 2013, pero el viaje fue postergado, por motivos de salud, a una fecha previa al 21 de abril de 2014, día en el que la soberana inglesa cumple 88 años.

Durante la visita oficial a Roma, la reina Isabel y el duque de Edimburgo visitaron el palacio del Quirinale, donde almorzaron con el presidente de Italia, Giorgio Napolitano y su mujer, Clio Maria Bittoni.

El avión oficial de los soberanos británicos, un Embraer 135 de fabricación brasileña, aterrizó a las 12.30 de ayer en el aeropuerto militar de Ciampino (Italia). La pareja real despegó a las 18.30 con destino a Inglaterra.

Durante su largo reinado, asumido en 1952, Isabel II ha visitado tres veces el Vaticano, ocasiones en que se reunió con Juan XXIII en 1961, Juan Pablo II en 2000, y ahora con Francisco.

Siendo aún princesa, antes de suceder a su padre Jorge V, fue recibida por Pío XII en 1951.

Con Benedicto XVI se encontró en septiembre del 2010, cuando el ahora Papa emérito celebró una delicada visita al Reino Unido en medio de las polémicas por los casos de pedofilia de los curas.

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