El sonido de voces guaraníes en el pabellón Azul orienta al visitante hacia el stand del Paraguay, donde en una pantalla se refleja un diálogo de la vida cotidiana en el idioma que habla el 80 por ciento de la población de ese país.
“Para nosotros es muy importante la defensa de nuestro idioma, por eso en la escuela los textos son bilingües”, dispara Lina Díaz, vicepresidenta de la Cámara Paraguaya del Libro.
En las bateas sobresale una biografía de Madame Lynch y los libros de Augusto Roa Bastos, cuya imagen en un cuadro asoma entre los libros.
La Cámara Uruguaya del Libro expone “A 150 años de su muerte. Visión de Artigas”; “Historia contemporánea del Uruguay: de la Colonia al siglo XXI” y un “Viaje al antiguo Montevideo”. No faltan Mario Benedetti, Juan Carlos Onetti y Eduardo Galeano.
Andrés Pereira, de la Cámara Boliviana del Libro, precisa que al stand se acercan “sociólogos, antropólogos, investigadores de la rama política y muchos interesados en textos sobre la guerra de la Triple Alianza”.
“Lo increíble es ver el interés de la segunda generación de bolivianos en la Argentina, y que vienen a comprar de todo, en especial volúmenes históricos y mucha literatura”, comenta.
El colorido de los libros mexicanos llama la atención, en un stand donde la gente se agolpa ante las ofertas y por la calidad y singularidad de sus títulos y colecciones.
Venezuela ofrece 500 títulos gratuitos, desde una historia de Bolívar, hasta “El violín mágico”, un cuento para chicos, además de varios números de la revista Cultura de Venezuela.
La algarabía reina en el espacio cubano. Además de la gran oferta con títulos sobre el Che; por 2,90 pesos se puede comprar un poster gigante a todo color del Che, en conmemoración del día del guerrillero (8 de octubre), y el libro “El pensamiento del Che”, a sólo 10 pesos.
En tanto, la música brasileña no falta en la presentación de obras de Jorge Amado, como “Doña Flor y sus dos maridos”, y de Clarice Lispector. l (Télam)
































