Unas 4.000 viviendas son amenazadas por un creciente incendio desatado al noroeste de Los Angeles. Cerca de mil bomberos combatían anoche el fuego avivado por el viento que quemó más de 40 kilómetros cuadrados, dijo el Departamento de Bomberos del condado de Ventura, al noroeste de Los Angeles.
El incendio comenzó el jueves, forzando el cierre de una sección de 13 kilómetros de la Pacific Coast Highway y de un campus universitario, y alcanzando además una instalación de la marina en la costa.
En la mañana de ayer viernes, 15 casas habían sido dañadas, pero ninguna de ellas destruida, situando en 4.000 la cantidad de viviendas amenazadas. Los bomberos indicaron que un 10 por ciento del incendio ha sido contenido.
La universidad estatal de California en Channel Islands permanecía cerrada ayer, tras cancelar el jueves todas las clases y actividades en su sede en Camarillo debido al fuego y el fuerte humo yendo hacia el campus. Fueron evacuados unos 5.000 estudiantes.
Los incendios son habituales en el oeste de Estados Unidos en verano, y en California a menudo son avivados por los fuertes vientos de Santa Ana.
Por el momento se desconoce la causa del incendio, que se ha visto favorecido por fuertes vientos con rachas de 90 kilómetros por hora, las altas temperaturas de unos 35 grados y la sequedad, lo que ha dificultado los trabajos de extensión. La Cruz Roja ya ha preparado albergues de emergencia. Otras regiones de California como Riverside o Tehama sufren también incendios.
El miércoles último, tras el mediodía, a 144 kilómetros al este de Los Angeles en las laderas de las montañas de San Bernardino, comenzaron a aparecer los focos, al norte de la ciudad de Banning, donde cientos de personas fueron desalojadas de sus viviendas.
No había reportes de lesionados o de casas o edificios quemados, pero el incendio derribó postes de energía eléctrica y dejó a más de 1,800 clientes sin suministro, dijeron funcionarios de bomberos.
Se prevé que el calor y la escasa humedad continúen y que las temperaturas comiencen a bajar el fin de semana.
"Esperamos que el ataque aéreo desde aviones se reanude antes de que se vaya la luz para que los pilotos puedan ver y, en ese punto, tendremos una mejor idea de lo que provocó el fuego", agregó anoche unos de los socorristas de bomberos.