El desastre nuclear en la planta japonesa de Fukushima aumentará la radiación en todo el mundo, advirtió ayer la organización ecologista Greenpeace.

El desastre nuclear en la planta japonesa de Fukushima aumentará la radiación en todo el mundo, advirtió ayer la organización ecologista Greenpeace.
El plan del grupo energético Tepco para controlar la catástrofe en nueve meses se apoya en fundamentos desconocidos y "sencillamente no es serio", dijo el experto de Greenpeace Christoph von Lieven.
"Lo único que está claro por el momento es que se sigue emitiendo radiactividad", alertó. "No estamos seguros si tendremos que lidiar con esto durante años. Y es un problema mundial. Tendremos un aumento mundial de los niveles de radiación".
El experto explicó que esa tendencia podría afectar algunos alimentos, aunque por ahora es difícil estimar el alcance y la dimensión del fenómeno.
Von Lieven reclamó que se amplíe "de forma urgente" la zona de evacuación en torno a Fukushima y que sean expertos independientes quienes asuman la gestión de la catástrofe. "Tepco y el gobierno japonés, claramente incapaces de resolver el problema, deben dejarlo en manos de la comunidad internacional", sostuvo.
Según la organización, la región en torno a la planta está recibiendo fuertes niveles de radiación.
"En la ciudad de Fukushima, situada a unos 60 kilómetros de la central, la población recibe en 14 días la dosis máxima de radiación artificial que se daría en un año", explicó el experto Thomas Breuer en Hamburgo.
Dosis anual en dos días. Los niveles más altos medidos por el equipo de Breuer se dieron en dos pueblos de la región donde los habitantes reciben en apenas dos días la dosis anual.
También Breuer pidió al gobierno japonés una mejor protección de la población y que analice ampliar el radio de evacuación. (DPA)



Por Nachi Saieg

Por Lucía Inés López