Dicen que el próximo miércoles 24 en el Hipódromo ofrecerá un show mejor que los que está dando en Buenos Aires. Para tener una idea, el escenario será más alto que el que usó Arjona en su visita a la ciudad y se emplearán ocho grupos electrógenos para alimentar el espectáculo. Pero las exigencias que Luis Miguel trae a Rosario no sólo se verán en el escenario. Hay otras más personales. Integran esa lista tres velas grandes con aroma a vainillas para el camarín, una planta en maceta, 12 toallas blancas de mano prelavadas y otras 12 de baño. Para hidratarse, Luis Miguel pidió 12 botellas de agua marca Fiji, y 6 botellas de Vitamin Eater. En la lista de pedidos también figuran nueces y frutas frescas, una lata de almendras ahumadas, té Thorat Coat y bolsas de saladitos pretzel. Para los traslados exige un Porsche con vidrios polarizados y cortinas entre él y el conductor.





























