El 28 de febrero, día en que deja oficialmente su cargo a las 20 horas, el papa abandonará ya a las 17 el Vaticano para ser trasladado en helicóptero a la residencia de verano de los pontífices, Castel Gandolfo.

El 28 de febrero, día en que deja oficialmente su cargo a las 20 horas, el papa abandonará ya a las 17 el Vaticano para ser trasladado en helicóptero a la residencia de verano de los pontífices, Castel Gandolfo.
Allí pasará las primeras semanas de retiro antes de mudarse a su residencia definitiva, un convento de clausura dentro del Vaticano que está siendo reformado en estos momentos. Se trata de una sobria residencia moderna emplazada en un monasterio.
En la mañana del 28 se despedirá en un último acto oficial de los cardenales. No hay previstos más actos para ese día.
Críticas. Mientras tanto, ayer continuaron las reacciones a la dimisión: las víctimas de abusos sexuales por parte de religiosos en Irlanda vertieron duras críticas a su gestión.
"El mayor favor que nos ha hecho es renunciar", señaló la activista Christine Buckley en Dublín, capital del país. "Me decepcionó que el Papa no viniera a Irlanda después de que los abusos salieran a la luz". En lugar de ello, citó a los obispos irlandeses en Roma para hablar del tema.
El primer ministro irlandés, Enda Kenny, lanzó duras críticas contra el Vaticano por su papel en el ocultamiento de abusos sexuales en Irlanda. En 2011, Irlanda cerró su representación diplomática en el Estado Vaticano, aunque lo justificó oficialmente alegando motivos económicos.
La institución principal de los musulmanes sunitas, el instituto Al Azhar de El Cairo, espera retomar el diálogo con El Vaticano, tras la ruptura en enero de 2011 por las críticas de Benedicto a gobiernos de Cercano Oriente.
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