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El desembarco en China y Dubai, un desafío que otorga premios

Balance de la misión comercial e institucional de Santa Fe. El gobernador Antonio Bonfatti encabezó una comitiva de funcionarios, legisladores y 26 empresas de la provincia.

Domingo 19 de Mayo de 2013

Una empresa interesada en construir el tranvía metropolitano de Rosario y un banco con firmes intenciones de asumir su financiamiento. Empresarios locales muy conformes, con negocios abrochados y otros que avanzan a paso firme. La apertura de la oficina comercial de Santa Fe en Dubai, lo cual la convierte en la primera provincia en desembarcar en Emiratos Arabes. Un pedido para que replique esa experiencia en Shanghai. Ese es el saldo visible y muy positivo de la misión comercial e institucional que, encabezada por el gobernador Antonio Bonfatti por China y Dubai, terminó el martes último. También quedaron otras percepciones que no están sobre la superficie pero que no se deben soslayar.

Desembarco en China. China tiene mucho dinero y necesidad de alimentos, pero no compra espejitos de colores. Como se saben poderosos, sus bancos y sus empresas ponen las condiciones para hacer negocios. Y son intransigentes: exigen calidad, cantidad y estrictos controles sanitarios.

Con esas reglas deberán jugar los empresarios santafesinos que quieran ingresar a un mercado seductor y atrapante, que tiene liquidez y más de 1.340 millones de potenciales consumidores.

Las 26 empresas de la provincia que acompañaron a Bonfatti abrocharon algunos acuerdos y abrieron puertas para un desembarco a pleno de la "marca Santa Fe". Ahora deberán afrontar un desafío mayúsculo: tendrán que ser competitivas, pacientes y cumplir a rajatabla con las demandas. China no acepta excusas ni perdona errores.

El gobierno de la provincia tiene un rol importante. La conjunción de lo público y lo privado repercutió muy favorablemente en Shanghai y Beijing, y fue destacado por los propios anfitriones. Ese camino deberá ser profundizado por la actual gestión y por las que la sucedan.

Bonfatti y su gabinete saben que para ganar el mercado chino hacen falta estrategias políticas a largo plazo y seriedad. La República Popular China hoy es el segundo destino para las exportaciones de alimentos de Santa Fe, pero en el gobierno están convencidos de que esos valores pueden multiplicarse varias veces si se hacen las cosas bien.

¿Qué tiene a favor la provincia? Produce alimentos de calidad reconocida en el mundo. Y cuenta con un plus: la industria alimenticia China está muy cuestionada por los consumidores de su propio país.

Los empresarios quedaron tan entusiasmados con las oportunidades que se vislumbran en este mercado, que pretenden que Santa Fe tenga en Shanghai una oficina comercial similar a la que el gobernador inauguró en Dubai.

A todo tren. El tranvía metropolitano es la gran apuesta del gobierno provincial para poner en marcha un sistema integrado de transporte entre Rosario y las localidades vecinas. Siemens le confirmó en Beijing a La Capital que le interesa participar de la licitación con la electromecánica y la tecnología. El banco ICBC de capitales chinos está dispuesto a financiar los 250 millones de dólares que demandará el proyecto; aunque son números preliminares, el préstamo sería a 15 años con una tasa total global cercana al seis por ciento. El ICBC acaba de desembarcar en Argentina con la compra del ex Standard Bank.

En la Casa Gris nadie descorcha champán por anticipado. Para que el proyecto avance debe cumplirse con una condición imprescindible: el aval del gobierno nacional. Los antecedentes últimos son un freno a las expectativas. Kuwait le otorgó a Santa Fe un préstamo de 106 millones de dólares para la construcción de un acueducto en el norte de la provincia. La Nación tiene que avalarlo y por ahora no hay señales de que vaya a hacerlo.

Dubai, una puerta de lujo. Moderno, lujoso, rico y eficiente, Dubai se ofrece como puerta de acceso a los Emiratos, al resto de los países árabes, a India y Paquistán. Un mercado de 2.200 millones de personas. Como se le termina el petróleo, aspira a ser un paraíso para los negocios. Santa Fe se transformó en la primera provincia argentina en abrir allí una representación comercial y puso al frente al ingeniero químico rosarino Marcelo Armando, que desde hace diez años trabaja en los Emiratos Arabes. La oficina ya recibió consultas sobre precios y disponibilidad de varias productos.

La pata política. Hasta aquí una breve lectura de negocios. Pero también la gira dejó, como todos los actos de gobierno, una interpretación política. En ese terreno Bonfatti pasó la prueba con suficiencia. Mucho ayudó su discurso para que esto fuese así. En todos los ámbitos resaltó que su gestión estaba cosechando los frutos de lo que habían sembrado sus antecesores y nunca se señaló como dueño del éxito de esta gira. También elogió públicamente la presencia en la comitiva de legisladores oficialistas y opositores. Los diputados Luis Rubeo (PJ, presidente de la Cámara), Silvia de Cesaris (PJ) y Eduardo Di Pollina (PS), y los senadores José Baucero (PJ) , Hugo Pucheta ( PJ) y Felipe Michlig (UCR) le dieron sustentabilidad política y proyección a la misión comercial e institucional.

Entre los empresarios Bonfatti también tuvo balance favorable. El año pasado a Dubai lo acompañaron ocho empresas y ahora estuvieron representadas 26. El titular de la Casa Gris redobló la apuesta y les pidió colaboración para que en futuras misiones haya "50, 100, 200 empresas santafesinas presentes".

Shanghai, Beijing y Dubai fueron escalas positivas en un camino que deben transitar juntos gobierno, empresas y legisladores. Santa Fe está frente a una gran oportunidad y a un enorme desafío.

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