Dos naves pesqueras con bandera del gobierno británico de las islas Malvinas operaron la semana pasada en los puertos uruguayos de Punta del Este y Montevideo, lo que va en contra de resoluciones de la Unasur y el Mercosur de impedir el paso a esa clase de barcos, en solidaridad con el reclamo argentino de soberanía en el archipiélago del Atlántico Sur.
La información fue difundida por el diario El País, de Uruguay, que precisó que se trató de las naves "Argos Galicia" y "Chicha Touza".
De acuerdo a la versión, el primer buque entró al puerto de Punta del Este para desembarcar tripulantes y embarcar provisiones, tras lo cual continuó viaje a España.
El segundo, amarró en el muelle 8 del puerto de Montevideo y transbordó al carguero frigorífico "Frigo Ionian" 1090 toneladas de calamar en bloques y 100 toneldas pescado en cajas, todo con destino a España, según publicó el matutino oriental.
Prohibición uruguaya. A fines de 2011, Uruguay había prohibido el arribo de barcos de Malvinas, por presión del gobierno argentino, y fue así que el presidente José Mujica ordenó que no atraquen buques con bandera del archipiélago o con destino a ese lugar.
Sucede que en 2010, los países que integran la Unasur se comprometieron a "adoptar todas las medidas susceptibles de ser reglamentadas para impedir el ingreso a sus puertos de los buques que enarbolen la bandera ilegal de las islas Malvinas".
La resolución se adoptó en la Cuarta Cumbre de esa organización, que integran los países sudamericanos.
En el mismo sentido, durante una cumbre en diciembre de 2011, el Mercosur tomó la decisión de bloquear el ingreso de buques con esas banderas, lo cual fue ratificado por las cancillerías de Uruguay, Chile, Brasil y Paraguay.
En aquella oportunidad, Uruguay adhirió al reclamo de la Argentina mediante un comunicado oficial emitido por el Ministerio de Relaciones Exteriores de ese país en el que remarcaba "la solidaridad continental, basada en lazos de hermandad histórica y cultural" entre los países.
En el mismo texto decía: "Uruguay considera a las islas Malvinas como una posición colonial inglesa en América latina y, en consecuencia, no puede reconocer su pabellón".