La primera etapa del juicio a los 79 policías acusados de participar en 1992 en la matanza de 111 presos en el penal Carandirú concluyó en la madrugada de ayer con la condena de 23 agentes a 156 años de prisión.
La primera etapa del juicio a los 79 policías acusados de participar en 1992 en la matanza de 111 presos en el penal Carandirú concluyó en la madrugada de ayer con la condena de 23 agentes a 156 años de prisión.
La sentencia fue promulgada por el juez José Augusto Nardy Marzagao, después de que los siete integrantes del jurado hallaran culpables a los 23 agentes de asesinar a tiros a 13 detenidos durante la invasión de la antigua cárcel, en un intento por dispersar un motín.
Según la fiscalía, el grupo invadió el segundo piso de la cárcel armado de revólveres y ametralladoras, y comenzó a disparar a mansalva contra los prisioneros sublevados, matando a 13 de ellos.
La abogada de los acusados, Ieda Ribeiro de Souza, anunció que apelará el fallo, que será aguardado en libertad por los condenados. En esta etapa del juicio, que se prolongó durante seis días, fueron absueltos a pedido de la fiscalía,tres de los 26 agentes que se sentaban en el banquillo.
Desde el 2 de octubre de 1992, cuando ocurrió la matanza, únicamente un acusado había sido juzgado: el coronel Ubiratan Guimaraes, condenado en 2001 por un tribunal popular a 632 años de prisión por ser el responsable del operativo. En 2006, el tribunal que lo condenó fue anulado por el Tribunal de Justicia de Sao Paulo, y Ubiratan fue absuelto. Meses después, el coronel fue asesinado a tiros en su residencia en Sao Paulo, en un homicidio que nunca fue aclarado.
Debido a la gran cantidad de acusados y de víctimas, el proceso fue dividido en cuatro etapas, con jurados diferentes, que fallarán sobre lo ocurrido en cada uno de los cuatro pisos del penal que fueron invadidos.
En una segunda etapa, prevista para el próximo semestre, serán juzgados un oficial y 29 agentes acusados de dar muerte a 78 personas, mientras que las dos últimas etapas reunirán a 23 agentes, que responden por cargos de 18 asesinatos.
La abogada defensora, Ieda Ribeiro de Souza, argumentó que las acusaciones son "genéricas" y afirmó que no hay pruebas que incriminen a los reos en muertes concretas, por lo que demandó la absolución de todos.
Cierre del penal. Tras filmar el argentino Héctor Babenco en 2002 una película sobre las historias de ese tétrico edificio, fue demolido.
La obra sobre el establecimiento carcelario más grande del continente cuenta las historias de esas personas que sufrieron maltrato, terribles condiciones de vida y hacinamiento. La película ganó entre otros premios el India Catalina a mejor película en el Festival de Cine de Cartagena, en 2004.
A mansalva
Según la fiscalía un grupo de policías subió al segundo piso y disparó a mansalva contra los prisiones sublevados, asesinando a 13 en el acto.



Por Lucía Inés López
