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Amsterdam se engalana para la pronta coronación de Máxima y Guillermo

Con el naranja de la dinastía Orange, en la capital holandesa se respira aire festivo ante la celebración real del 30 de abril. Halagos de la gente hacia la princesa argentina.    

Sábado 27 de Abril de 2013

La ciudad de Amsterdam amaneció ayer, pese a una persistente llovizna, con una festiva atmósfera que anticipa lo que serán las inminentes ceremonias de abdicación e investidura de la reina Beatriz y los aún príncipes Guillermo y Máxima, y evidencia lo profundo que esta fiesta cala en el imaginario local.

   La coqueta esquina de Bronkhorst y Van Baerlestrant luce engalanada con precisión milimétrica, repleta de gigantografías diseñadas con los colores de la bandera holandesa, el naranja que representa la dinastía Orange y el logo diseñado por “I amsterdam” (el Municipio de la capital) con las iniciales WA, del próximo rey Willem Alexander (Guillermo Alejandro).

   En el trayecto del aeropuerto Internacional de Schipol al hotel, el hecho de identificarse como argentino funge como una infalible llave para granjearse una sonrisa del chofer y recibir el comentario —repetido varias veces— de “Máxima-Argentina” con una peculiar pronunciación cargada de consonantes, típica del idioma holandés.

   A toda velocidad por la autopista que une la terminal aérea con la ciudad, el chofer, de nombre Helmut, asegura que asistirá con su familia a la ceremonia porque le gusta ver la “marea naranja”, concepto de tinte futbolero que aprovecha de inmediato para expresar también su admiración por Boca Juniors y Lionel Messi.

   “Es la reina más buena que tenemos”, aseguró por su parte Adriano, mozo del Café Lusthof ubicado en el barrio de los museos, otra de las zonas de Amsterdam que se prepara para los festejos del Día de la Reina.

   Mientras levantaba los pocillos vacíos que ayudaron a sus clientes a resguardarse de la lluvia y el viento en la capital holandesa, el hombre destacó a este enviado de Télam que Máxima “es muy comprometida con su trabajo” y subrayó la velocidad con la que aprendió el idioma.

   “Tiene un acento muy sexy”, dijo además, aunque sin modificar las expresiones sobrias de su cara para que el piropo no se convierta en una falta de respeto a la investidura real.

   La argentina Luciana, una cantante lírica que vive hace 12 años en Amsterdam, comentó en tanto que es notoria la presencia policial, sobre todo en las calles aledañas a la Plaza Dam, donde se celebraran las ceremonias de abdicación de la reina Beatriz e investidura del rey Guillermo.

   Caminando hacia la plaza Museum-Plein, alrededor del Museo Van Gogh y el Concert Gebou, pueden observarse las vidrieras engalanadas con tulipanes y copias de la corona, el orbe y el cetro, los símbolos de la realeza de Orange.

   Con menos entusiasmo, Suky, de nacionalidad china pero que vive en este país hace 10 años, señaló que no le va a prestar demasiada atención a la próxima investidura.

   Recepcionista de uno de los tantos hoteles que empezaron a llenarse por los turistas que quieren presenciar las ceremonias, reconoció que la Casa Real es popular, pero aclaró que “no tiene interés por las noticias de la monarquía”.

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