Una madre de origen turco y sus siete hijos perdieron la vida en un incendio ocurrido en el bloque de viviendas donde residían, en la localidad de Backnang, en las proximidades de la ciudad alemana de Stuttgart, según informó ayer la policía de la localidad.
"Entre las víctimas estarían una madre de origen turco y sus siete hijos de entre seis meses y 16 años", informó un portavoz de la policía.
Los cuerpos sin vida fueron encontrados en la planta baja del edificio que en el pasado albergó una fábrica de artículos de cuero y donde también había una asociación cultural turco-alemana.
Todo apunta a que una estufa de leña fue el desencadenante del incendio, que se originó en la madrugada del sábado al domingo. De momento la policía no tiene indicios de que se trate de un ataque racista o de un incendio premeditado.
Tres sobrevivientes. Un niño de 11 años de edad, su tío y su abuela habrían sido rescatados desde una especie de balcón por los equipos de emergencias desplazados al lugar del suceso y trasladados posteriormente a un hospital.
Los servicios de emergencia asistieron a cerca de 50 familiares y conocidos de las víctimas en el lugar de la tragedia. El padre de los niños se encontraba fuera de casa en el momento de la desgracia, según comunicó la policía.
El incendio se originó en la planta baja y fue ascendiendo hacia los demás pisos del bloque de viviendas. En base a las primeras investigaciones, las víctimas habrían resultado intoxicadas por el humo en sus dormitorios y después quemadas.
Según la policía, la alarma saltó a las 3.30 (GMT). "Trece personas están empadronadas oficialmente en el edificio", comentó un portavoz de la policía.
"Una vez que los bomberos sofoquen por completo el fuego y los restos se enfríen, entonces entrarán los peritos para analizar el edificio", agregó.