Buenos Aires.- El secretario general de la Unión Internacional de Telecomunicaciones (UIT), Hamadoun Touré, aseguró que si los países no acuerdan un cambio profundo en la regulación del sector, en cinco años se desatará una crisis que podría ser incluso peor que la financiera.
“Si no logramos acordar un cambio profundo en la regulación en la Cumbre de noviembre de 2012, cinco años después tendremos una crisis en el sector de telecomunicaciones peor que la crisis financiera reciente”, afirmó Touré.
En un contacto durante su reciente visita al país para participar del Foro Nacional de Telecomunicaciones Argentina Conectada 2011, Touré remarcó la importancia de “modificar” las regulaciones vigentes a nivel mundial ya que las normas internacionales de regulación de las telecomunicaciones parten “de 1998 del acuerdo de Melbourne”, cuando todavía no había internet y la comunicación móvil era incipiente.
En lo que respecta a Argentina, el dirigente internacional se mostró “complacido” con las política de largo plazo desplegadas por el gobierno nacional para reducir la brecha digital.
En el acuerdo de Melbourne, cuando era secretario general de la UIT Pekka Tarjanne, se recomendó a los países integrantes establecer en sus regulaciones cuestiones básicas como el respeto a la competencia, la interconexión el servicio universal, el carácter independiente del regulador.
Touré recordó que al momento de establecer aquellas normas internacionales la gran mayoría de los países había iniciado el proceso de privatización o al menos la apertura del mercado para que entren nuevos jugadores y las telecomunicaciones dejaban de estar sólo bajo la administración estatal.
Una diferencia práctica de la realidad de 1998 a nivel global y la actualidad es que “en 1998 los datos y el video estaban separados, hoy están combinados; por eso cambiaron las reglas de juego”.
“En ese entonces el precio de una comunicación se establecía en la distancia, el tiempo y la ubicación. Hoy tenemos bits y bytes, la voz, los datos y video son uno solo, un cariar televisivo (cablero) puede ser un cariar telefónico y viceversa y pronto un cariar de electricidad puede ser un proveedor de comunicaciones”, describió el especialista.
Por todos estos cambios “estamos hablando de una conferencia de muy alto nivel” la que en noviembre del año próximo discutirá las bases de la nueva reglamentación.
La Cumbre de regulación “puede tener un nombre neutro”, consideró Touré para agregar que detrás de las definiciones que se alcancen en esa reunión “está todo el comercio internacional en las telecomunicaciones y la tecnología de la información y la comunicación en general”.
Respecto de dónde se realizará esta Cumbre Touré aclaró que todavía hay dos países negociando ser la sede del encuentro, “pero si no hay un acuerdo este año, la Cumbre se celebrará en Ginebra”, dónde está la sede de la Unión Internacional de Telecomunicaciones.
Aparte de la nueva regulación uno de los ejes de la agenda de Touré es la ciberseguridad especialmente en lo que se refiere a la protección de los menores.
Su meta es alcanzar la firma de un “Tratado de cíber paz” en el que los países se comprometan a que haya paz antes de guerra, a darle acceso a la red a sus ciudadanos al menor costo posible, a no alojar terroristas ni criminales, a trabajar con otros países para rastrear a los criminales y a no atacar a otros países primero.
“Porque las cíber armas son como las nucleares y ya no hay más superpotencias, cada uno de los ciudadanos de este planeta es una superpotencia por eso no hay que descartar a nadie, hay que trabajar juntos”, señaló.
La seguridad en la red es un tema “sensible” porque tiene que ver con el contenido, “y lo único que nadie va aponer en cuestión es la protección de los niños”.
La protección de los menores en línea “es una iniciativa que reúne a todos porque no hay ideología”, afirmó Touré.
“No importa que se aun tratado, un acuerdo, para mi el principio es lo mas importante y el tiempo es fundamental porque nuestros chicos ya están en el ciberespacio”. (Télam)