El fiscal Sandro Abraldes pidió hoy la detención de cinco efectivos de la Policía Federal, entre ellos el jefe de una comisaría, por los golpes que recibió un joven durante la represión que se registró en la primera toma del Parque Indoamericano, el 7 de diciembre del año pasado.
La medida, que el funcionario elevó al juez de instrucción Eliseo Otero, alcanza al titular de la seccional 48, comisario Eduardo Pereyra, y al principal de esa repartición Roberto Alejandro Morales.
Además, Abraldes pidió el arresto preventivo del cabo de la División Operaciones Urbanas de Contención y Actividades Deportivas (Doucad) Patricio Sabah, del agente Nahuel Iván Fernández de ese organismo policial y del agente de la comisaría 42 Facundo César Suárez.
A los cinco efectivos de la Policía Federal el fiscal los acusa por los golpes contra el joven Emanuel Maximiliano Ríos, el 7 de diciembre, la primera noche de la toma del Parque Indoamericano. Ríos fue filmado por el canal de noticias TN cuando era agredido por un grupo de policías, hecho por el cual Abraldes pidió ahora el arresto y la declaración indagatoria.
El fiscal pidió la citación a indagatoria también del comisario Miguel Angel Cariolo, jefe de la comisaría 52; de Miguel Angel Luna, cabo de la DOUCAD; del sargento de la comisaría 48 Alejandro Ismael Romero; y del sargento Daniel Alberto Caloni, de la comisaría 36. El fiscal consideró, para firmar el pedido de detención, que existía “riesgo” de que los acusados pudieran entorpecer la investigación.
En tanto, ocupantes del complejo de viviendas tomado en el barrio porteño de Flores desde hace tres semanas se enfrentaron a pedradas con efectivos de la Policía Metropolitana, uno de los cuales resultó herido, y quemaron un obrador.
Los hechos se registraron en el predio de Castañares y Lafuente, donde pasadas las 12.30 se produjo una refriega entre los uniformados y un grupo de 20 personas que intentaba ingresar a los edificios.
“Como consecuencia de estos incidentes, un oficial resultó herido y fue trasladado al Hospital Piñero, y el obrador fue incendiado”, informó en un comunicado la Policía Metropolitana.
“Esta es una práctica común cada vez que quieren que entren más personas de afuera. Desde adentro intentan por vía violenta desviar la atención del personal de la policía que realiza el cerco perimetral. Se reaccionó rápido y se evitó tanto la intrusión como el incendio que se había iniciado en el obrador interno que tiene el predio”, aseguró Eugenio Burzaco, jefe de la Policía Metropolitana.
Tras los incidentes, al menos 650 efectivos de la Policía Metropolitana fueron asignados a custodiar diez objetivos para “evitar nuevas tomas de tierras”.