Los grupos humanitarios están encontrando puntos problemáticos en el norte de Japón, pero afirman que la mayoría de las víctimas del sismo y posterior tsunami y las nevadas que asolaron al país en los últimos días están recibiendo comida, agua y atención médica.
Una semana después de que un devastador terremoto y una ola gigantesca arrasara varias ciudades en la costa noreste de Japón, los equipos internacionales de rescate están abandonando la búsqueda de sobrevivientes ante las temperaturas bajo cero. En tanto, unas 500.000 personas están en albergues.
Equipos de organizaciones no gubernamentales tratan de avanzar hacia el norte, enfrentando el reto de carreteras destruidas y escasez de combustible, en busca de personas aisladas, que son las más expuestas.
“Hemos visto niños sufriendo de frío, que carecían de comida y agua potable. Ahora vamos a repartir mantas, y nuestro equipo en Tokio está buscando qué otros bienes podemos suministrar”, dijo ayer Stephen McDonald de la ONG Save the Children.
“Conforme avanzamos por la costa desde Sendai, encontramos focos de profunda necesidad humanitaria”, señaló.
Los equipos de Médicos Sin Fronteras han visto unos pocos casos de hipotermia y distribuirán 25.000 mantas.
“En los 20 ó 30 albergues que hemos visitado los principales problemas eran personas mayores con enfermedades crónicas. Se les ha acabado la medicación para la diabetes o la tensión alta y estamos tratando de volver a darles a su medicación”, dijo el director de Médicos Sin Fronteras Japón Eric Ouannes en la web del grupo.
Ouannes señaló que las necesidades más serias están cubiertas, con pocas excepciones. Hay hospitales funcionando en la zona del desastre, con médicos y medicinas, añadió.
Milagro. Un sobreviviente del tsunami fue retirado anoche (hora de Argentina) de los escombros, ocho días después del desastre, informó el Ejército. El joven fue hallado en la ciudad de Kesunnuma, en la prefectura de Miyagi, una de las regiones más afectadas. No hay detalles de su rescate ni de su estado de salud, aunque el hombre, que fue hospitalizado, está en estado de shock y sin posibilidad de hablar.