No faltarán en el gran día de Guillermo de Inglaterra y Catherine Middleton los clásicos ingredientes de las nupcias reales: pompa, tradición y protocolo, pero el enlace de la pareja contará también con nuevos elementos que distinguirán esta boda real del resto. Ni será como todas, ni mucho menos una más.
La música de la boda a la venta
La comercialización de la boda da una ligera idea de cómo los novios reales y los organizadores de palacio se han esforzado para que así sea. Por primera vez en la historia monárquica de Gran Bretaña, la música nupcial tocada en directo durante la ceremonia religiosa será grabada y puesta a la venta, casi de manera inmediata, en formato físico y digital. La banda sonora del sí, quiero del príncipe Guillermo y Catherine Middleton estará en las tiendas de discos de todo el mundo a partir del 5 de mayo e incluirá un folleto especial para coleccionistas con el servicio completo: lecturas, votos, himnos y bendiciones.
Transmisión on line y minuto a minuto por Twitter
Las nuevas tecnologías se aliarán. Si el enlace de Carlos y Diana de Gales fue la boda real del siglo XX, el de su hijo con Catherine Middleton será la boda real del nuevo milenio convirtiéndose en las primeras nupcias de un miembro de la Familia Real inglesa que se transmitirán on-line. El enlace tiene su propio sitio oficial en el que van desgranando detalles de la previa ala ceremonia.
No sólo las redes sociales están (y estarán) pendientes de los novios reales, también los futuros esposos están pendientes de Twitter, Facebook, Youtube… Tanto el príncipe Guillermo como Catherine Middleton, especialmente ella que estuvo a cargo del website de la empresa familiar Party Pieces, están siguiendo estos espacios para dar cobertura multi-media de su enlace. Otra innovación.
La página, mantenida por Buckingham Palace, tiene también su canal oficial en Youtube, desde donde se retransmitirá la boda, el próximo viernes, y desde donde se anima a los internautas a enviar su vídeo de felicitación desde su cuenta de Youtube. Hay más de 200 ya en la web.
En Twitter, la fuente oficial es @clarencehouse, la cuenta de la casa del heredero británico, que cuenta ya con más de 40.000 seguidores, y la etiqueta, #royalwedding. En Facebook, la página de The British Monarchy pregunta a los usuarios si van a asistir al enlace y en Flickr van a colgar lasfotos. De momento se pueden ver desde la vajilla del enlace a las distintas unidades militares que participarán en el desfile.
Los Middleton también pagan la boda
También se distinguirá de otras bodas reales en el aspecto económico. La participación de la familia de la novia en los gastos nupciales es algo poco común en este tipo de matrimonios morganáticos en los que la Casa Real suele correr con casi todos los costes. Pero el dossier oficial deja claro en una de sus primeras páginas quién sufragará el enlace, aunque evita cifras: “La Familia Real, con una contribución privada de los Middleton, abonará todos aquellos gastos sustanciales a la boda como la ceremonia en la abadía de Westminster, las flores, los vestidos, la procesión en carruaje, la recepción, la cena...), mientras que el Gobierno y otros cuerpos pagarán los costes que se desprendan de ella”. La aportación de los Middleton podría ascender a los 113.000 euros para pagar las suites del hotel donde se alojarán tanto ellos como sus hijos la víspera de la boda, el vestido de novia y de las damas de honor o la luna de miel. El matrimonio Middleton también podría contribuir a la cena y la discoteca que habilitará el príncipe Carlos, padre del novio, en el Palacio de Buckingham para celebrar la unión.
Menos presidentes y más amigos
Asimismo la lista de invitados, que incluye sin techos, trabajadores de organizaciones benéficas, ex combatientes en Afganistán, celebridades y miembros de la realeza, marcará de manera especial el gran día del príncipe Guillermo y Catherine Middleton. No será un acontecimiento de Estado al tratarse del enlace del heredero del heredero, pero tampoco los novios reales han querido que lo sea. Menos invitaciones a jefes de Estado (por eso no estarán ni Barack Obama, presidente de Estados Unidos, ni Nicolás Sarkozy, presidente de Francia, ni los últimos dos primeros ministros de Reino Unido, Tony Blair y Gordon Brown) y más a amistades ha sido la consigna.
La escasez de testas coronadas se ha compensado con profusión de celebridades de alto perfil como David Beckham y su esposa, Victoria Beckham, así como Elton John y su marido, David Furnish, el director de cine Guy Ritchie, ex marido de Madonna, la cantante de soul Joss Stone y el cómico Rowan Atkinson, famoso por su personaje de Mr. Bean y amigo del príncipe Carlos. Pero la gran sorpresa ha sido la presencia de una joven sin techo, que impresionó al príncipe Guillermo con su discurso en una fiesta benéfica. Como muchos británicos planeaba asistir a la celebración callejera de la boda, pero jamás se imaginó que podría estar en la abadía de Westminster y que se codearía con la realeza mundial, los jefes de Estado, ministros, artistas y celebridades que asistirán al enlace: "Tengo tanta suerte que no lo puedo creer. Cuando recibí la invitación pensé: '¡Dios mío, esto no puede ser, esto no es real! No sé qué hice para merecer esto, pero quiero decirle gracias al príncipe". Shozna corona una lista tan sui géneris como la propia boda real.
Sin sufrimientos como Lady Di y pronto embarazo
Kate Middleton vivirá alejada de todos sufrimientos ocasionados a Diana por la familia real británica. Así lo vaticinó Andrew Morton, biógrafo de la fallecida ex princesa de Gales y autor del libro Diana, Su Verdadera Historia; asegurando que "no existe peligro de que Kate sienta el mismo desamor y frialdad que debió soportar Diana por parte de la familia real, y que continuó pese a naufragar su matrimonio con el príncipe Carlos."
A su juicio, "Kate tiene a su favor el ser mucho mayor que Diana, lo que le permite enfrentar las situaciones con mayor madurez, tiene el respaldo de su familia y sus amigos, y se casa con un hombre que la ama."Sin embargo, advirtió que "deberá demostrar su valía, sobre todo en la maternidad, ya que si no está embarazada en los próximos nueve meses, desafiará 200 años de tradición real británica."
Justamente ya comenzaron a surgir los rumores de que Kate estaría embarazada y el anuncio se realizaría al regreso de la luna de miel.