Millones de personas en todo el mundo se sumaron este fin de semana a la Hora del Planeta, una iniciativa contra el cambio climático para dejar las ciudades a oscuras entre las 20.30 y 21.30 horas locales de cada país.
Los organizadores de la iniciativa, el Fondo Mundial para la Naturaleza (WWF), esperan con esta manifestación social presionar a los gobiernos para que avancen con políticas concretas en la protección del medio ambiente y la lucha contra el calentamiento global.
La Hora del Planeta comenzó en las islas Chatman (Nueva Zelanda) y culminó en las islas Cook, después de haber pasado por todos los husos horarios.
En esta edición, Canadá fue el primer país con 422 ciudades inscriptas, seguida por España con 250 y Bélgica con 200 ciudades. En total, fueron 135 los países y territorios que confirmaron oficialmente su participación, con 4.500 ciudades a lo largo de los siete continentes.
Sydney, la ciudad donde en 2007 comenzó la iniciativa, se mantuvo 60 minutos en penumbra, y su famosa ópera fue uno de los primeros monumentos que apagó las luces en la jornada de ayer. A ella se sumaron a lo largo del día el rascacielos Burj Khalifa en Dubai, la torre Eiffel en París, el Cristo Redentor de Río de Janeiro, el edificio de Times Square en Nueva York, la Sagrada Familia en Barcelona, la Mezquita de Córdoba y el Palacio Real en Madrid.
En Nueva Zelanda, en el Planetario de Wellington los astrónomos no pudieron enseñar a los curiosos el mágico firmamento estelar porque el cielo estaba cubierto de nubes.
En Latinoamérica, el gobierno de la capital mexicana se sumó a la iniciativa cortando la energía eléctrica en varios lugares y monumentos emblemáticos de la ciudad, como El Angel de la Independencia, los edificios gubermanetales del Zócalo capitalino, el Hemiciclo a Juárez, la Fuente y Glorieta de la Diana Cazadora, la Fuente de la Cibeles, los monumentos a la Revolución, a Colón, a Cuauhtémoc y a los Niños Héroes, la Fuente de la República y las marquesinas del Metro, entre otros.
La alcaldesa de Lima, Susana Villarán, apagó un simbólico switch cerca a la plaza de Armas, en el centro de la capital peruana, para dar inicio al acto, al que de inmediato se sumó el presidente del Perú, Alan García, quien salió del palacio de Gobierno portando una vela.
En Bolivia, miles de estudiantes bolivianos, junto a organizaciones juveniles, apoyaron la campaña internacional.
En La Paz, la capital administrativa de Bolivia, miles de estudiantes secundarios se reunieron en la plaza del Bicentenario y el céntrico paseo del El Prado, donde encendieron velas para reflejar el espíritu de la campaña.
La Hora del Planeta se ha convertido en pocos años en un gigantesco éxito de participación. No obstante, también hay voces críticas. “El clima no se salva con un apagón de luz”, opina la organización defensora de los animales Peta. “Quien quiera contribuir a la protección de la naturaleza, que renuncie a comer carne”, añaden. l (DPA)





























