Información Gral

Japón batalla con la usina dañada y crecen los temores por la radiación

Uno de los seis reactores de Fukushima está muy caliente. Hubo fugas de vapor radiactivo. Detectan contaminación en verduras y agua. Se teme que los muertos sean 21 mil.

Miércoles 23 de Marzo de 2011

La temperatura en aumento alrededor del núcleo de uno de los reactores de la planta nuclear dañada en Japón alentó nuevas preocupaciones ayer y se necesitó más agua para bajarla, indicó el operador de la planta. También ayer se registró un nuevo terremoto en la zona afectada, esta vez de 6 grados, aunque no se reportaron nuevas víctimas.

Pese a las esperanzas de progreso en la peor crisis nuclear en un cuarto de siglo, desatada por un sismo y un tsunami que dejaron al menos 21.000 personas muertas o desaparecidas el viernes 11 pasado, el operador de la plata Tokyo Electronic Power indicó que se necesitaba más tiempo antes de que se pudiera decir que los reactores estaban estabilizados.

Los técnicos que trabajan dentro de la zona de evacuación alrededor de la dañada planta en el noreste de Japón, sobre la costa del Pacífico, lograron finalmente conectar cables de energía a los seis reactores y comenzaron a bombear agua a uno de ellos para enfriar las barras de combustible nuclear.

Además, anoche se había restablecido la electricidad en una de las salas de control, un paso más cerca para los operadores de reinstaurar los sistemas de enfriamiento de la planta.

Horas antes, humo y vapor surgieron de los reactores 2 y 3 que plantean una mayor amenaza en la planta, sugiriendo que la batalla está lejos de ser ganada.

Durante la crisis se han producido varias explosiones de vapor de los reactores, que los expertos dicen que probablemente liberaron una pequeña cantidad de partículas radiactivas en la atmósfera.

Hidehiko Nishiyama, vicedirector general de la agencia de seguridad nuclear de Japón, indicó luego que el humo en el reactor 3 se había detenido y había sólo una pequeña cantidad en el número 2.

No dio más detalles, pero el vicepresidente ejecutivo de Tepco, Sakae Muto, dijo que el núcleo del reactor número 1 era ahora una preocupación con su temperatura a 380 grados.

“Nos tenemos que esforzar por bajar un poco eso”, indicó Muto, añadiendo que el reactor fue construido para funcionar a 302 grados.

Cuando le preguntaron si la situación en los reactores con problemas estaba empeorando, respondió: “Es muy pronto para decir que están lo suficientemente estables”.

La Agencia Internacional de Energía Atómica (Iaea) dijo que la situación en general continuaba siendo seria en la planta.

Además, se sospecha que se ocultan datos. “No hemos recibido información válida durante algún tiempo sobre la integridad de la unidad 1. Estamos preocupados porque no sabemos su situación exacta”, dijo Graham Andrew, un importante funcionario de la Iaea, en Viena.

La agencia tampoco tiene otros datos necesarios de los reactores 1, 3 y 4, añadió.

Reuters reportó previamente que la planta Fukushima estaba reteniendo más uranio del que fue originalmente diseñada para almacenar y que incumplió varias veces con pruebas de seguridad obligatorias durante la última década, de acuerdo a documentos de la compañía y expertos externos.

Pero un experto dijo que el humo o el vapor observados sobre los reactores no parecían estar ligados a aumentos en los niveles de radiación.

Afuera de la planta, una creciente evidencia de radiación detectada en vegetales, agua y leche puso nerviosos a todos en Japón y en el exterior a pesar de las declaraciones de funcionarios de que los niveles no eran peligrosos.

Contaminación. Tepco dijo que se encontraron pequeños rastros de radiación en las aguas del Pacífico cercanas al lugar, un hecho tal vez no sorpresivo puesto que los técnicos han estado echando agua de mar a los reactores desde el accidente.
  El yodo radiactivo en las muestras marinas era 126,7 veces superior al límite permitido, mientras que el cesio era 24,8 veces mayor, reportó la agencia de noticias Kyodo. Esto no plantea un riesgo inmediato, dijo Tepco.
  El Ministerio de Salud de Japón ha pedido a los residentes cercanos a la central que dejen de beber agua de las canillas tras detectarse altos niveles de yodo radiactivo. También detuvo cargamentos de la zona como leche, espinacas y otras verduras locales llamadas kakina.
  Los vecinos de Japón, entre ellos China, Corea del Sur, Taiwán y Tailandia, dijeron que están vigilando la comida importada del país. El regulador de los alimentos australiano indicó que el riesgo era insignificante.
  Minúsculas partículas radiactivas, que se cree proceden de la planta nuclear, fueron detectadas en Islandia, dijeron ayer fuentes diplomáticas.
  La Comisión de Regulación Nuclear de Estados Unidos dijo que la crisis parecía estar cerca de estabilizarse.

Las lluvias dificultan la ayuda

Falta de combustible, lluvia helada y cortes de energía dificultan la peor crisis humanitaria en Japón, pero los trabajadores de asistencia están reportando algunos progresos mientras se reabren rutas destrozadas y se construyen viviendas.

Los números en el desastre natural más costoso del mundo, estimados en 250.000 millones de dólares, continuaban asombrando. Hay cerca de 21.000 personas muertas o desaparecidas, 319.000 evacuadas, 2.131 refugios improvisados, 2,4 millones de personas sin acceso al agua y 221.000 hogares sin electricidad.

En algunas ciudades se ha comenzado a enterrar a las víctimas del terremoto y el tsunami del 11 de marzo debido a la falta de combustible para los crematorios.

¿Te gustó la nota?

Dejanos tu comentario