Un trabajador rural santiagueño denunció ayer que eran encerrados en un galpón con candados de un campo de la localidad riojana de Aimogasta cada vez que había una inspección del Ministerio de Trabajo de la Nación, en el marco de los operativos contra el trabajo esclavo.
Atilio Mansilla, peón de campo de Aimogasta, describió al matutino Nuevo Diario de Santiago del Estero los momentos difíciles que le tocó vivir junto con 25 compañeros más.
Los trabajadores partieron el 2 de marzo y regresaron el 19 del mismo mes. Mansilla es oriundo de Loreto, pero se encuentra viviendo en La Banda. “Cada vez que personal de Trabajo y de Uatre (Unión Argentina de Trabajadores Rurales y Estibadores) realizaban controles en la finca, todos los empleados eran llevados hacia un galpón donde los encerraban y ponían candados a la puerta”, dijo Mansilla.
Precisó que cuando los tenían encerrados en el galpón les cortaban la energía eléctrica. “Dormíamos en el suelo y la mayoría no tenía colchón”.
También denunció: “Nunca nos pagaron los 97 pesos diarios que nos habían prometido”.
Mansilla dijo que realizó la denuncia para “que no vuelva a suceder y no engañen a los santiagueños que suelen viajar a otras provincias en busca de oportunidades laborales”.
En tanto, Reynaldo Ledesma, referente de la Unión Solidaria de Comunidades del Pueblo Diaguita Cacano, de Santiago del Estero, denunció que “las condiciones son de servidumbre”.
“Estos reclutadores les ofrecen un contrato con un monto fijo pero luego condicionan el total del pago a un puntaje acumulado por rendimiento, que se le adjudica arbitrariamente al grupo completo según su de-sempeño”, agregó Ledesma.
“Toda la cuadrilla tiene que trabajar entre 10 y 14 horas por día de lunes a lunes, con lluvia y sin quejas porque si protestan les descuentan puntos a todos”, aseguró Ledesma.
“Además, los contratistas les restan gastos de transporte, ropa, herramientas de trabajo y alimentación a cotizaciones superiores a las de mercado para esos productos”, abundó.
Ledesma dijo que “es difícil la representación gremial de este sector porque se trata de trabajadores organizados en los lugares de origen pero muy dispersos en sus destinos laborales”. A fines de febrero la Afip difundió que en los operativos realizados en varias provincias habían detectado la existencia de 439 empleados que desempeñaban sus trabajos en condiciones precarias, algunos de ellos extranjeros a quienes se los tenía encerrados en talleres textiles y con jornadas de 12 horas. También se registró el trabajo de menores de edad, quienes pudieron ser descubiertos merced a nuevos operativos de control de empleo en todo el país, a resulta de los cuales la Afip presentó las denuncias correspondientes ante la Justicia Federal.
Los operativos se realizaron en Catamarca, Río Negro, Neuquén, Mendoza, Santa Fe y Capital Federal, donde los trabajadores cumplían sus jornadas laborales sin las condiciones mínimas de higiene ni agua potable, viviendo hacinados en casillas de chapa y, en algunos casos, durmiendo directamente en un colchón sobre el piso.
Por su parte, la CGT que conduce Hugo Moyano lanzará hoy la “Campaña contra el trabajo esclavo y toda forma de explotación laboral”, en un acto que se realizará desde las 16 en el Salón “Felipe Vallese” de la central obrera, de la Capital Federal.
La campaña forma comprende “la lucha contra toda forma de explotación laboral, como tercerizaciones, cooperativas truchas, subcontrataciones y empleo de niños”, informó la conducción de la central obrera.
Tomada y Buzzi
El ministro de Trabajo, Carlos Tomada, recibirá hoy al titular de la Federación Agraria Argentina (FAA), Eduardo Buzzi, quien le expresará su disposición “a favor de la lucha contra toda forma de trabajo ilegal”.
El encuentro se realizará a las 12 en la sede del ministerio, ubicado en Leandro N.Alem 650. Buzzi, quien concurrirá acompañado por dirigentes de la Federación Agraria, había solicitado el encuentro “para tratar la posición de esa entidad sobre la existencia de trabajadores rurales en condiciones de semiesclavitud y su disposición a favor de la lucha contra toda forma de trabajo ilegal”.
Los productores piden “un nuevo régimen para el trabajo agropecuario, que reconozca las particularidades del campo” y protestaron por lo que consideran “requerimientos persecutorios e incumplibles, que están llegando a las chacras por parte de la Afip”. (Télam)