El candidato a gobernador Francisco de Narváez dijo hoy que el caso Candela “es un caso de inseguridad” y que las bandas organizadas “se mueven con normalidad” en la provincia de Buenos Aires.

El candidato a gobernador Francisco de Narváez dijo hoy que el caso Candela “es un caso de inseguridad” y que las bandas organizadas “se mueven con normalidad” en la provincia de Buenos Aires.
Y acusó además al gobierno provincial de montar “un reality show” con el caso.
En declaraciones a varias radios porteñas, el diputado peronista señaló que “esto es un caso de inseguridad, la nena estuvo secuestrada, hay bandas organizadas, tienen protección y se mueven con normalidad".
El candidato de la Udeso explicó que “guardamos silencio mientras se hacía la investigación. Al principio, no se cumplieron los protocolos, era un ‘reality show’, ahora se trata de desviar la atención si fue un ajuste de cuentas y no fue un caso de inseguridad. Esto es un caso de inseguridad, la nena estuvo secuestrada, hay bandas organizadas, tienen protección y se mueven con normalidad".
Y definió que “es obvio que la política de seguridad es un fracaso. El gobierno de la Provincia está haciendo un ridículo esfuerzo para demostrar que como es un ajuste de cuentas no es un caso de inseguridad. Hubo improvisación, no se cumplieron los protocolos".
Y criticó el rol del gobernador Daniel Scioli al aseverar que "el acto más cruel es el protagonismo que tomó Scioli con una cámara acompañando a la mamá para reconocer en una bolsa de residuos el cuerpo de su hija. Esto no se debió hacer, se irrumpió en la escena".
Y sentenció que “esta es la realidad de la provincia de Buenos Aires, es tierra de nadie".
”Este caso se ha resuelto de la peor manera posible, es un fracaso de la política de seguridad, hay un intento del gobierno de la Provincia de instalar que como esto es un ajuste de cuentas no es un caso de inseguridad, la investigación fue una suma de improvisaciones, muy desprolijo todo”, finalizó Francisco de Narváez.




Por Nicolás Maggi