Información Gral

Con angustia y recriminaciones despidieron los restos de Candela

Cientos de personas, entre ellas familiares, amigos y vecinos, despidieron ayer los restos de Candela Rodríguez, que fueron inhumados en el cementerio Parque Municipal de Hurlingham, entre reclamos de "justicia"...

Viernes 02 de Septiembre de 2011

Cientos de personas, entre ellas familiares, amigos y vecinos, despidieron ayer los restos de Candela Rodríguez, que fueron inhumados en el cementerio Parque Municipal de Hurlingham, entre reclamos de "justicia" y "seguridad", mientras otros gritaron "asesina" a la madre.

El padre de la niña, Alfredo Loureiro Rodríguez, volvió a declarar ayer y sindicó a cinco personas como posibles partícipes del hecho en venganza por considerarlo un informante de la policía.

Ayer, peritos policiales recolectaron muestras en una casa, a cinco cuadras del domicilio de la niña, donde se presume que estuvo cautiva.

También secuestraron una camioneta blanca que, creen, podría haber sido utilizada para capturarla.

Por la noche, hubo incidentes durante una marcha de vecinos que reclamaron frente a una comisaría que se esclarezca el asesinato.

Candela murió por fractura del cuello y asfixia, según la autopsia. Tenía era un golpe o raspón en la frente, y no evidenciaba señales de ataduras ni de abuso sexual.

Tensión durante el sepelio. La madre de la niña, Carola Labrador, fue increpada por mujeres que le gritaron "asesina, asesina" mientras golpeaban la ventanilla del automóvil en el que se retiraba de la casa fúnebre, encabezando el cortejo, rumbo al cementerio.

Labrador también fue increpada en la necrópolis, cuando le gritaron "¿Por qué no entregaste la plata?".

Una de las tías de la niña, quien acompañaba a Labrador, intentó abalanzarse sobre quienes increparon a la mujer, pero fue detenida por otros familiares.

El cortejo encabezado por la madre de la niña llegó al cementerio a las 14.45, tras el velatorio que se hizo en una casa mortuoria de Villa Tesei.

Los familiares asistieron a una ceremonia breve en la capilla antes de la inhumación, en tanto una multitud reclamó, entre aplausos, "justicia" y "seguridad".

El cuerpo de la niña, que estuvo desaparecida durante nueve días, fue velado desde las 6 en una casa mortuoria de la calle Vergara al 3300, de Villa Tesei.

Candela fue vista con vida por última vez el lunes 22 de agosto, cuando salió de su casa ubicada en Coraceros 2552, de Villa Tesei, para encontrarse con unas amigas con quienes asistía a un grupo de scout, en la parroquia San Pablo Apóstol, de esa localidad.

Tras nueve días de búsqueda, la niña fue encontrada la tarde de anteayer a la vera de la calle Cellini y colectora del Acceso Oeste. Según la autopsia, Candela fue asfixiada entre 24 y 36 horas antes del hallazgo y el cuerpo había sido arrojado en la vía pública una hora antes de ser encontrado. l (DyN y Télam)

“Este es un fracaso del sistema”, dijo un fiscal

El homicidio de Candela Rodríguez es asumido “como un fracaso del sistema”, admitió ayer el jefe de los fiscales de Morón, Federico Nieva Woodgate, pero aclaró que no sabe qué hubiera podido evitar “este resultado”.
  Nieva Woodgate hizo este “mea culpa” durante una breve conferencia de prensa en la que oficializó que el padre de la nena asesinada había pedido ampliar su declaración ante la Justicia.
  Al ser consultado directamente sobre si había habido un error en la instrucción judicial, el funcionario respondió: “Desde ya que un resultado como este es asumido como un fracaso del sistema. Pero yo no conozco qué es lo que pudiera haberse hecho que hubiera evitado este resultado”.
  Nieva Woodgate se mostró reticente a la hora de evaluar si la familia ocultó información a los detectives mientras Candela estuvo con vida.
  Puntualmente dijo que tanto los familiares directos de Candela como su entorno fue interrogado vehemente sobre si había razones para que alguien se hubiera llevado a la nena, pero “no se encontró nada”, subrayó.
  Cuando le preguntaron expresamente si la madre o el padre pudieron haber ocultado parte de la verdad, el fiscal respondió: “Dentro del mundo de las posibilidades es posible, yo no lo sé”.
  La misma imprecisión mantuvo cuando le preguntaron sobre una venganza contra el padre de la nena: “A lo largo de los años son infinidad los casos en que los investigadores hemos tenido hipótesis principales, secundarias y remotas; después se supo que la que era verdadera era la remota, así que lo más prudente es no tener hipótesis”.
  El fiscal de la causa, Marcelo Tavolaro tiene previsto volver a citar a declarar a la madre de Candela, y no se descarta realizar un careo entre ella y el padre de la niña asesinada.

El padre de Candela nombró a cinco personas que podrían estar tras el secuestro

La investigación por el crimen de Candela Rodríguez sumó ayer nuevas hipótesis, luego de la declaración del padre de la chica, que dio cinco nombres de delincuentes quienes, según él cree, podrían haber querido vengarse por considerarlo un “buchón” (informante) de la policía.
  Alfredo Loureiro Rodríguez, padre de la nena y condenado en una causa por piratería del asfalto, pidió ampliar su declaración ante el fiscal Marcelo Tavolaro.
  “Si fue contra mí es porque hicieron creer que era un buche’ de la Federal en la zona de San Martín”, trascendió que dijo Rodríguez al fiscal, y mencionó a cinco personas con prontuario que podrían tener una animosidad contra él, pero siempre en un caso hipotético porque no sabía por qué habían hecho esto.
  Además, de acuerdo con lo que dejaron trascender fuentes del caso, el padre de Candela aprovechó la oportunidad para pedir privilegios en la detención que cumple desde hace un año y medio por una causa en su contra vinculada a “piratas del asfalto”.
  En primer lugar, habría reclamado ser llevado nuevamente a la cárcel de Magdalena -una prisión con régimen semiabierto donde estuvo hasta antes de que empezara el caso de su hija-, ya que ahora se encuentra en una unidad penitenciaria de Ituzaingo para que los investigadores tuvieran fácil acceso a él.
  Pero Rodríguez fue por más: le habría pedido a la jueza de ejecución penal de Morón beneficios de salidas transitorias y/o la prisión domiciliaria.
  Estos pedidos frustraron las expectativas que se habían generado en la fiscalía de Morón cuando el hombre pidió hablar: es que creyeron que podía revelar datos concretos que tuvieran que ver con el homicidio de Candela.
  “Por algo supongo que pidió ampliar la declaración. Cuando sepa qué dijo, evaluaremos qué aporta”, había dicho el Fiscal General de Morón, Federico Nieva Woodgate, cuando el hombre recién comenzaba a declarar.
  También ayer se abrió una nueva pista sobre la primera pareja de la madre de Candela, quien también fue a prisión.
  La Fiscalía aseguró que por ahora no quiere quedarse con ninguna hipótesis: aún no tiene “certeza” sobre la vinculación de la llamada extorsiva que se difundió anteayer a poco de conocerse la muerte de Candela, pero tampoco puede asegurar que los allegados de la víctima le hayan ocultado algo a los investigadores.
  Por lo pronto, los detectives hicieron una serie de excavaciones en la casa donde, se sospecha, permaneció la nena secuestrada, a la que se llegó por el testimonio de vecinos que habían reportado movimientos sospechosos.
  La principal hipótesis para creer que la chica estuvo ahí es porque la autopsia reveló que habría comido un guiso antes de morir, y en esa vivienda se habrían encontrado restos de esa comida.
  Las policías Científica y de Investigaciones estuvieron trabajando en la vivienda de la calle Kiernan al 900, de Hurlingham, donde hasta hace dos años había vivido un matrimonio de ancianos. La vivienda quedó desocupada tras la muerte de los moradores, y los vecinos habían visto movimientos extraños en los últimos días, lo que los llevó a dar aviso a la policía.
  Inclusive, un vecino dijo que hace una semana, dos hombres jóvenes habían pintado el frente de la vivienda en cuyos fondos hay un galpón en el que, se supone, mantuvieron cautiva a la niña.
  “Eran dos jóvenes; no tenían mucha pinta de laburantes, pero bajaron de una camioneta con tachos de pintura”, señaló el hombre, quien no quiso identificarse.
  El frente de la casa aparece pintada recientemente, aunque en forma tosca, de un color durazno, mientras que el tapial que da a la vereda está pintado de blanco.
  Ayer, sin embargo, una supuesta hija de los dueños salió por una radio a desmentir cualquier vinculación con los secuestradores.
  Mientras tanto, buscan en las cintas de seguridad de las municipalidades de Morón y de Hurlingham datos del auto desde el cual abandonaron el cadáver de la niña a plena luz del día; en ese sentido, se registró a un auto blanco con el baúl levantado.
  Por la mañana, los peritajes forenses confirmaron que Candela (secuestrada en la tarde del lunes 22 a la vuelta de su casa en Villa Tesei), había muerto asfixiada entre la noche del lunes 29 y las primeras horas del martes 30. Le habían roto el cuello y, aunque estaba desnuda, no la habían violado.
  El Fiscal General de Morón, Federico Nieva Woodgate, puso paños fríos sobre la posibilidad de que la razón de la muerte de Candela haya sido la llamada extorsiva que recibió un familiar el lunes por la noche, a las 22.
  En esa llamada se decía: “Ahora sí que no la va a ver más...Hasta que no devuelva la guita no la van ver nunca más. Que le pregunte al marido dónde dejó la guita”, fue parte del mensaje que escuchó una tía de Candela.
  El padre de la nena escuchó ocho veces la grabación y dijo que no sabía a quién pertenecía la voz, y en una última posibilidad sugirió que podría ser una persona que él conocía, pero sin ninguna convicción.
  Nieva Woodgate afirmó que apenas supieron de esa llamada, investigaron desde dónde había sido hecha. Pero había sido hecha de un teléfono publico de la Capital Federal. l

Otro sospechoso en escena

Los investigadores sospechan que la llamada fue después de asesinar a la nena, que el hombre que hablaba podría haber querido desviar la pesquisa e incluso que el mensaje pudo haber sido para la primera pareja de Carola Labrador y no para el padre de Candela.
  El hombre, según se dejó trascender a los medios, sería Ricardo Manuel Perrota, quien estuvo en pareja hace 14 años con la mujer con la que tuvo un hijo que habría sido reconocido legalmente por Alfredo Rodríguez.
  El hombre también fue alojado en la comisaría de Malvinas Argentinas por “robo calificado” y tuvo antecedentes por posesión de droga y de arma de guerra, según un expediente judicial de 2009.
  Su defensor, Andrés Rabinovich, rechazó por C5N las sospechas contra su cliente; dijo que solo se trató de una relación ocasional, y afirmó que si hubiera sido un mensaje para él habrían atentado contra el medio hermano de Candela y no contra la nena.

Pistas

Daniel, un testigo del procedimiento de la policía científica en la vivienda de Kiernan al 900, de Hurlingham, contó anoche que los peritos se llevaron un tupperware con pollo y arroz que había en la heladera, varios cabellos negros, huellas dactilares levantadas del baño y las habitaciones, y rastros encontrados en un cubrecama. La policía ahora trata de dar con quienes alquilaron la casa.

 

Complicidad. El diputado Fernando Solanas (líder de Proyecto Sur) juzgó “una atrocidad” en crimen “que demuestra la incapacidad para combatir el delito organizado muchas veces cómplice de las fuerzas de seguridad y del poder político”.
  Margarita Stolbizer (candidata a gobernadora bonaerense por el FAP) consideró “urgente que Scioli ponga en marcha la policía judicial creada en la reforma constitucional para que tenga a su cargo las investigaciones judiciales”.
  “El problema de la seguridad es mucho más que comprar patrulleros. Con una Justicia ineficiente, cárceles que son escuelas de delincuentes y jóvenes sin destino, la inseguridad esta aquí para quedarse”, analizó Eduardo Amadeo, candidato a gobernador bonaerense por Unión Popular.
  También crítico con el gobierno, el titular de la UCR bonaerense, Miguel Bazze, afirmó que “no alcanza con mostrarse en el lugar de los hechos cuando los mismos ya ocurrieron y con expresar solidaridad con la familia de las víctimas: el gobierno tiene que asumir la responsabilidad plena de resolver este tipo de cosas”, y agregó que “demuestra una falta de compromiso que parece una actitud cínica”.

El gobierno habla de crimen mafioso

El gobierno calificó ayer como una “aberración” el asesinato de Candela Rodríguez y reclamó que la Justicia “sancione a los responsables”, mientras el secretario de Derechos Humanos, Eduardo Luis Duhalde, sugirió que la familia pudo haber ocultado información.
  El jefe de Gabinete, Aníbal Fernández, escribió en su cuenta de Twitter que las autoridades nacionales no están “ausentes y colaboramos de la mejor manera”.
  Además, condenó la “aberración a la que fuera sometida una criatura” y expresó que el hecho “nos consterna a todos”.
  “Hubiéramos querido con el alma que todo el esfuerzo hubiera dado como resultado la vuelta a casa de Candela, pero con vida”, expresó el jefe de Gabinete, y agregó: “Seguiremos colaborando con todos los medios a nuestro alcance para esclarecer el hecho y que la Justicia sancione a los responsables”.
  El ministro de Justicia y Derechos Humanos, Julio Alak, afirmó que el asesinato de la niña requiere un “rápido esclarecimiento y la máxima condena” para “sus responsables”. Además, calificó el hecho como “horroroso y trágico” y expresó que “con el caso de Candela, nos mataron a todos”.

Ocultamiento. Duhalde, en tanto, sugirió que la familia de Candela ocultó “información” a los investigadores del caso, quienes, dijo, “pareciera” que carecieron de datos fidedignos en la búsqueda.
  “Se actuó sin tener la información que debían haber proporcionado los que sabían que era una extorsión”, expresó el funcionario, y sostuvo que “se hizo una investigación muy amplia, no focalizada, porque se dudaba de la circunstancia de la extorsión”.
  Duhalde dijo que “ahora, empiezan a aparecer cosas que, si se hubieran sabido en su momento, a lo mejor se hubiera podido localizar a la niña antes”.
  El funcionario manifestó que “es un crimen horrendo que conmovió a toda la sociedad: un crimen mafioso aparentemente. Esperemos que la Justicia pueda determinar pronto quienes fueron los responsables”.

Disimular la inseguridad 

La incipiente politización del caso Candela, a partir del intento de imponerle a la opinión pública una carátula que disimule la inseguridad ambiente, no llegó de la oposición deseosa de acortar distancias electorales sino de las mismísimas prevenciones oficiales, deseosas quizás de ampliarlas.
  ¿Calma la conciencia de los gobernantes que se haya tratado de un crimen mafioso y no de otra manifestación de la inseguridad? ¿Hasta dónde un ajuste de cuentas proporciona más colchón político que una violación seguida de muerte? ¿Cambia algo que la madre de Candela ahora sea acusada de tomar su casa o de estar casada con un delincuente?
  ¿No tiene igual valor la vida que se ha ido, aun si fuera por una cosa o por la otra? ¿No ha vuelto a demostrar el Estado su ineficacia en un tema que le atañe como ninguno: proteger la vida? Sacarse el sayo de la responsabilidad no resultará fácil, ya que la falta de seguridad, preocupación central de los ciudadanos, sigue siendo materia pendiente. Pero, además, manipular y sesgar la información para que la prensa y la opinión pública vean una sola cara de la moneda tiene patas cortas. El proceso de velo se agota cuando las preguntas son más que las respuestas, y no sólo por los procedimientos usados para justificar por qué no se resolvió el caso antes del crimen, sino en el fondo de la cuestión.
  No hay pruebas, aunque sí indicios que muestran que hubo voluntad del poder político de ir construyendo un relato a su medida. Desde el fiscal, quien dijo que había un 30% de probabilidades que la niña estuviese muerta, pasando por la impunidad de los asesinos al dejar el cadáver y la puesta en escena oficial para difundir el reconocimiento, hasta la distribución de una grabación que nunca llegó a la Fiscalía pero se filtró a los medios para poner la hipótesis del secuestro extorsivo en el centro de la escena.
  En el fondo, lo cierto es que la cúspide del poder está mirando de reojo las elecciones y no quiere encontrarse con un nuevo caso Blumberg.
  Probablemente, haya quien crea que presentar tan desgraciado hecho como producto del lumpenaje resulte más beneficioso electoralmente que admitir que la situación de inseguridad se ha desbordado y que la degradación social no se puede revertir.

Yerba mate

A raíz del crimen de Candela el gobernador de Misiones, Maurice Closs, propuso que los paquetes de yerba mate incluyan fotografías de personas buscadas por delitos aberrantes y reclamó discutir las penas para esos hechos “sin novelas garantistas”. Dijo que como “en más del 95% de los hogares se toma mate, se podría establecer esa forma de difundir estos dramas”.

 

Máxima sensibilidad. Adolfo Rodríguez Saá (senador y candidato a gobernador bonaerense por Compromiso Federal) afirmó que “la Justicia tiene que investigar el fondo de la cuestión para que todos los argentinos que estuvimos en vilo y propiciamos la aparición con vida de la nena sepamos la verdad. En estos momentos muy dolorosos debemos tener la máxima sensibilidad para cambiar”.
  A su vez, Francisco De Narváez (candidato a gobernador bonaerense por Udeso) juzgó “alevoso el asesinato de Candela”, por lo que levantó los actos que tenía previstos en Avellaneda y Florencio Varela.
  Patricia Bullrich (diputada nacional por la CC) dijo que “es hora de pensar en la necesidad de tener estrategias mucho más profundas a la hora de la investigación y de la inteligencia. Un tema que tiene media sanción en el Congreso es la incorporación del sistema penitenciario al sistema de inteligencia para que uno sea capaz de poder entender los hilos de la mafia. Es necesario tener un sistema de control de las bandas criminales y un mayor control en las cárceles, en las comunicaciones, porque estas operaciones se hacen tanto dentro como fuera de la cárcel”.
  Por su parte, Victoria Donda (Libres del Sur-presidenta de la comisión de Derechos Humanos de Diputados) sostuvo que ni el gobernador Scioli ni el ministro de Seguridad bonaerense, Ricardo Casal, “estuvieron a la altura de las circunstancias para garantizar una investigación eficaz y la aparición con vida de Candela”. l

 

Incidentes durante una marcha de los vecinos

Vecinos y amigos de la familia de Candela marcharon anoche por las calles de Hurlingham para reclamar el esclarecimiento del crimen y el castigo a sus responsables.
  La marcha, bajo la consigna “justicia por Candela”, la manifestación culminó frente a la comisaría local donde algunos manifestantes increparon al segundo jefe de la Policía Bonaerense, Hugo Matzkin, quien estaba en el lugar supervisando parte de la investigación.
  El subjefe policial había accedido a un pedido de una comisión de vecinos para salir a informar sobre la investigación del asesinato de Candela, de once años, pero fue increpado por un pequeño grupo y no pudo dialogar con los manifestantes.
  Al grito de “justicia por Candela”, los manifestantes habían recorrido previamente las calles de esa localidad del oeste del conurbano, conmocionada por el crimen de la niña, cuyo cuerpo fue encontrado anteayer tras nueve días desaparecida.
  “Queremos la verdad” y “Si éste no es el pueblo, el pueblo dónde está” fueron algunas de las consignas entonadas por los asistentes a la marcha.   Frente a la comisaría, un grupo lanzó varias piedras contra el frente del edificio y rompieron algunos vidrios. También se vieron estrellarse algunos huevos hacia donde Matzkin dialogaba con periodistas, pero de inmediato la situación volvió a la calma, aunque debido a ello no fue posible el diálogo con el subjefe policial.
  “En este estado no creo que me pueda escuchar la gente”, dijo Matzkin al reingresar hacia el interior de la dependencia, mientras un grupo de policías del cuerpo de Infantería, con escudos y cascos, se desplegaba en la vereda de la comisaría para proteger sus instalaciones.
  La marcha se había constituido al anochecer en la misma plaza de las que partieron en los días previos las columnas que reclamaban la aparición sana y salva de Candela.
  A diferencia de aquellas movilizaciones, en la marcha de ayer no hubo niños ni aval de la familia de la víctima, y la consigna viró de “devuelvan a Candela” a “justicia por Candela”.
  Vecinos de la zona comentaron a los canales que transmitían la movilización en directo que los protagonistas de los incidentes eran “infiltrados” y pertenecían a una agrupación partidaria.
  La movilización había sido convocada anoche por los docentes que dictan clases en la Escuela de Educación Técnica número 2, a la que concurría Candela, y también tomaron parte de la caminata algunos de sus compañeros de curso. l

“Hay que pensar un protocolo para los medios”

La coordinadora del Registro Nacional de Personas Menores Extraviados, del Ministerio de Justicia, Cristina Fernández, reclamó ayer a la prensa una conducta “ética” y aseguró que “hay que pensar en un protocolo de actuación para los medios” tras la cobertura del caso de Candela Rodríguez.
  “Hay que pensar en un protocolo de actuación para los medios” cuando se trata de la desaparición de personas vinculado con trata de personas o secuestro extorsivo, aseguró Fernández.
  La funcionaria criticó el accionar de los medios de prensa “sobre todo cuando el fiscal empieza a hablar de la posibilidad de que la desaparición de Candela se trate de un secuestro extorsivo y no búsqueda de paradero, porque en esos casos se perjudica a la víctima”.
  “El montaje mediático que se hizo obstruye sin duda la actuación de la justicia, porque cuando el periodista pregunta, escucha no sólo la población sino también los delincuentes”.
  Fernández, quien estuvo en la casa de la familia de Candela durante los operativos de búsqueda, dijo que “la misma familia estaba atosigada por la cantidad de móviles que la cercaban e incluso interferían las escuchas de la policía”.
  En este sentido, se refirió a la forma en que la prensa trató la desaparición de Candela, al señalar que “si bien no se puede generalizar, esta situación tenía para los medios el condimento «amarillo» de un padre privado de la libertad, más allá de que había una madre desesperada”.
  Calificó el despliegue periodístico como “un circo mediático”, y pidió a “los medios que tengan ética”, tras plantear su “pleno convencimiento de que un chico aparece cuando los mecanismos institucionales se echan a rodar, y no cuando aparece una foto”.
  No obstante, aclaró que “la publicación de fotos es útil en determinados casos y en otros no, hay que evaluar muy bien cuando se publica una foto, en líneas generales los chicos no aparecen por difusión de fotos”.
  En este marco, recordó que la desaparición de Candela se encuentra entre las 18 mil denuncias de chicos que faltan de sus casas desde 2003, de los cuales “se resolvieron 16 mil casos con el trabajo conjunto del Poder Judicial y distintas fuerzas del Estado”.
  “Con Candela son 11 nenes muertos desde el 2003 de esas 16 mil denuncias”, precisó.
  Frente al trágico desenlace de los hechos, la coordinadora nacional del Registro enfatizó en el rol de la justicia, que ahora tiene la labor de “encontrar a los asesinos” de Candela.
  Por su parte, el abogado del Registro, Juan Manuel Italiano, expresó que la función de este organismo es “actuar en el caso de un extravío de una niña, niño o adolescente, y una vez que se encuentra a la persona, viva o no, deja de actuar”.
  Coincidió en que la cobertura de los medios “fue excesiva” y explicó que “cuando hacemos capacitación, le decimos a la policía que hay que tener cierta reserva y que no todos los casos son para publicitar la foto”.
  “En el caso de secuestro o trata de personas mostrar la foto no es conveniente porque el secuestrador se siente acorralado y busca descartar a su víctima”, dijo tras precisar que “la búsqueda hay que dejarla en manos de quien está capacitado”.
  Destacó que “tener a todos los medios atrás, no sirve para la investigación” y ejemplificó con dos casos, que fueron los más mediáticos, el de Sofía Herrera, la nena de dos años que desapareció en 2008 en Tierra del Fuego y el de Candela Rodríguez, “de Sofía no se supo nunca nada y a Candela la mataron”, precisó.
  En esta misma dirección, se expresó ayer la directora ejecutiva del Comité Argentino de Seguimiento y Aplicación de la Convención Internacional sobre los Derechos del Niño, Nora Schulman, quien también criticó el papel de los medios frente a la búsqueda de Candela, y destacó el papel del Estado en estos casos al señalar que no hay que “subestimarlo ni desmerecerlo”.
  Asimismo, coincidió en que la difusión de “tantas fotos de Candela y videos sobre su intimidad pudieron haber alertado y facilitado las cosas a los delincuentes”.
  No obstante, Schulman alertó sobre el fuerte impacto que el doloroso caso de Candela tuvo en la población, al señalar que “hay que llevar tranquilidad a la gente, decirle que no todos los días andan robando chicos por la calle”. l

Apareció Sandra Mamani

La niña Sandra Mamani, de 14 años, quien estaba desaparecida de su casa en la ciudad de Buenos Aires desde el 8 de agosto, “fue encontrada bien física y psicológicamente” en la provincia de Mendoza, informó ayer el comandante de Gendarmería Nacional Luis Gómez.
  “La chica está bien física y psicológicamente, con asistencia social y apoyo psicológico, y ya se le dio intervención a la justicia”, afirmó Gómez.
  Mamani estaba desaparecida desde el 8 de agosto desde la localidad bonaerense de Villa Lugano, y fue hallada ayer en el departamento mendocino de Guaymallén, cercano a la ciudad de Mendoza.
  El comandante indicó que en las últimas horas la madre de la adolescente “recibió un llamado telefónico anónimo y se empezaron a hacer las investigaciones” que finalmente dieron con su paradero.
  Gómez no dio mayores precisiones del caso, pero señaló que la desaparición de la chica obedeció “más a un problema familiar, aunque se investiga también si existe la posibilidad de que se haya escapado con alguien”.
  Según trascendió, la joven había alquilado una pieza con un amigo.
  Desde Gendarmería indicaron que su aparición se logró “gracias a que la foto de la menor se difundió mucho en los medios de comunicación”.
  “Alguien vio la foto y aviso”, dijo Gómez.
  La adolescente de 14 años era buscada por sus familiares con el apoyo de maestros y dirigentes de la Unión de Trabajadores de la Educación (UTE).
  Sandra había sido vista por última vez el 8 de agosto pasado en la esquina de su escuela y a partir de ese momento se realizaron distintas acciones y marchas para dar con su paradero. l

Refutación

Adriana Sullian, de Missing Children Argentina, rechazó dichos de la funcionaria. “No creo que la presencia de famosos en los medios haya dificultado la actuación de la Justicia. Más bien todo lo contrario”, subrayó ayer, y puso como ejemplo la desaparición de Sandra Mamani. “Si hoy apareció fue porque ayer se mostró su foto en el programa de Rial”, aseveró.

La oposición le apuntó a la falta de prevención del delito

Dirigentes políticos de diversas fuerzas expresaron ayer su “dolor” por la “atrocidad” que significó el asesinato de Candela Rodríguez y advirtieron que el hallazgo de la niña sin vida demostró la “incapacidad” para “combatir” el delito organizado. Incluso varios candidatos suspendieron ayer los actos de campaña que tenían previstos en señal de duelo, entre ellos Hermes Binner, Ricardo Alfonsín y Francisco De Narváez.
  Gobernadores, diputados y senadores reclamaron, además, justicia y pidieron que el mandatario bonaerense, Daniel Scioli, ponga en marcha de forma “urgente” a la policía judicial.
  Binner (gobernador de Santa Fe y candidato presidencial del FAP) abogó por la creación de una “potente unidad especializada en secuestros” y dijo estar “dolido y conmovido por el asesinato”.
  Alfonsín (candidato a presidente de Udeso) postergó el acto de relanzamiento de su campaña y avaló un documento de la UCR bonaerense en el que, tras solidarizarse con la familia de Candela, destacó que “por situaciones como ésta (es) que vamos a seguir trabajando decididamente proponiéndole a la sociedad una vida mejor para todos”.
  Por su parte, Alberto Rodríguez Saá (mandatario de San Luis y candidato presidencial por Compromiso Federal) dijo que “no es momento de acusaciones” porque “estamos en un momento de dolor, de reflexión, llorando a una niña cuya desaparición ha conmovido al país”. Agregó que “tras el duelo, habrá que analizar qué fue lo que pasó y dónde estuvieron los errores que se cometieron”.

¿Te gustó la nota?

Dejanos tu comentario