Río Grande.- La investigación por la desaparición de Sofía Herrera tomó hoy un
nuevo rumbo luego de que fueron detenidos su padre, Fabián Herrera, por entorpecer la investigación
de la Justicia y el cuidador del camping Jhon Goodall, Alberto Urrutia, por presunta
“sustracción” de la niña.
La detención de Herrera fue ordenada esta noche por el juez de la causa, Eduardo López, mientras
la de Urrutia se desprendió de un pedido que hizo el abogado de la familia, Francisco Ibarra,
dijeron voceros judiciales.
Las medidas tomadas hoy por la Justicia llegaron tras la reconstrucción de la desaparición
ocurrida hace once meses en las últimas horas.
Tanto el padre como el cuidador fueron trasladados a la misma dependencia policial de esta
ciudad, situada en la calle Perito Moreno, donde pasaran la noche y mañana a las 8 serán
indagados por López en los tribunales del barrio YPF.
María Helena Delgado, mamá de Sofía, dijo que la detención de Herrera se debió a que sus dichos
“prestan a la confusión por los nervios y porque hay algunas contradicciones”, al
tiempo que confió que “sólo serán unas horas”.
El abogado Ibarra, en tanto, señaló que la detención de Herrera no tiene “nada que ver con
la de Urrutia”.
Luego de la reconstrucción, el juez indicó que las contradicciones de Herrera al momento de
relatar con precisión los hechos “entorpecen” la investigación. El caso de Urrutia es
completamente diferente porque está relacionado con la desaparición misma de Sofía, según
explicaron fuentes de la investigación.
De acuerdo con los datos revelados, la orden surgió luego de las pericias psiquiátricas y las
medidas llevadas a cabo estos días que llevaron al abogado Ibarra a solicitar la detención al juez,
así como la clausura del camping donde ocurrieron los hechos.
En declaraciones anteriores, Urrutia había dicho que “sólo hace un año estaba en la
provincia”, que ese día “no había otras familias o personas en el camping” y que
no pudo “observar automóviles sospechosos en el sector” como tampoco a Sofía.
El predio fue concesionado por el municipio a una cooperativa de taxis de Río Grande que se
encarga del mantenimiento y la seguridad.
El cuidador no desempeña sus labores en el lugar desde hace varias semanas y, según fuentes de
la investigación, se encontraba alojado en un hotel de esta ciudad.
Tras las pericias, en las que participaron especialistas de la Corte Suprema de Justicia de la
Nación, policías bonaerenses y de Córdoba, el magistrado dispuso también la clausura preventiva del
camping al público para preservar el sitio y realizar allí nuevas investigaciones en busca de
rastros.
Fuentes ligadas a la investigación recordaron hoy que el cuidador fue “muy esquivo”
a las preguntas de los investigadores y de la prensa local e incluso recordaron que una vez se
escondió en un refugio cuando un canal de televisión intentó entrevistarlo durante la búsqueda de
la niña.
Delgado dijo esta noche a una radio local que en la reconstrucción de los hechos que se realizó
en los últimos dos días “todos los testimonios coinciden en que le pierden el rastro a Sofi
en la casilla del cuidador”.
Además, aclaró que en los nuevos testimonios que obtuvieron los peritos psicológicos de los
niños que declararon se determinó que al parecer “nunca vieron a la nena en el
auto”.
En ese sentido, se refirió a la declaración de un niño de 6 años que en octubre de 2008 reveló a
los investigadores que había visto a un hombre vestido de negro llevarse a la niña en un automóvil
gris, en el que también había un perro en el asiento delantero.
Sofía Herrera, actualmente de 4 años, lleva once meses desaparecida sin que la oferta de
recompensas oficiales por más de 200 mil pesos haya logrado el aporte de pistas certeras sobre su
paradero.
(DyN)