El próximo fin de semana comienzan los festejos de los "cuatro días locos" que incluyen el feriado nacional de lunes y martes de Carnaval, histórica celebración popular que se vuelve a realizar nuevamente, luego de 35 años, tras ser prohibido por la última dictadura militar.
Con desfiles de carrozas, comparsas, murgas, bailes y recitales se realizarán los festejos del Dios Momo en más de 65 municipios de todo el país bajo la denominación "Carnaval Federal de la Alegría", impulsado por residencia, el Ministerio de Turismo y la Secretaría de Cultura de la Nación.
Estos festejos se suman a los que todos los fines de semana de febrero en las provincias y en calles porteñas, con corsos, desfiles de agrupaciones carnavaleras y bailes.
De este modo, no habrá un festejo central y único de todo el país sino que habrá fiestas en ciudades de Corrientes, Buenos Aires, Entre Ríos, Tucumán, Salta, Jujuy, Formosa, La Rioja, Chaco, Misiones, Córdoba, San Luis y en la ciudad de Buenos Aires, con las características típicas de cada región.
Los feriados de Carnaval regían en el país hasta 1976, cuando el entonces dictador Jorge Rafael Videla emitió un decreto (el 6 de junio de 1976) anulando del calendario el festejo popular, volvieron a estar vigente este año tras el decreto presidencial de noviembre de 2010.
La restitución de estos feriados se inscribe dentro de la recuperación de la identidad, la memoria y la alegría que representan los festejos de esta histórica fiesta popular, y tras un largo reclamo de las agrupaciones carnavaleras.
Durante los últimos 15 años las agrupaciones murgueras reclamaron cada febrero el feriado de Carnaval con grandes desfiles y marchas de las murgas por el centro porteño y en diferentes ciudades del país, con espectáculos que en más de una oportunidad los medios los definieron como "carnavalazo", y con proyectos de ley presentados en el Parlamento nacional.
El feriado nacional de Carnaval, que normalmente cae en febrero, este año es el 7 y 8 porque se festeja 40 días antes de Pascua.
La antigua y pagana celebración que sobrevivió al oscurantismo de la Edad Media y dictaduras, fue hasta admitida por las religiones.
El sentido popular rescata en esos días la influencia de la sangre africana y las tradiciones de pueblos originarios de América latina, por ello la diversidad de costumbres y ritos.