México.— En medio de una creciente ola de violencia del narcotráfico, al
menos ocho personas murieron ayer en un ataque con bombas molotov contra un bar en el balneario
mexicano de Cancún, el centro turístico que genera más ingresos en el país azteca. El ataque
ocurrió horas después de la detención de Edgar "La Barbie" Valdez, uno de los capos narco más
violentos.
Una primera versión señalaba que los propietarios del bar
Castillo del Mar habían sido amenazados por el cártel de Los Zetas, pero después surgió otra
versión, que atribuía el atentado a una represalia por la detención de "La Barbie". "Me parece una
reacción a la detención de Valdez. No lo veo como una extorsión, va mas allá", afirmó el Procurador
del Estado de Quintana Roo, Francisco Alor.
Por su parte, el portavoz de la fiscalía de ese Estado,
Félix Valois, informó que el ataque dejó "dos personas hospitalizadas y ocho muertas". Seis
personas murieron en el bar y dos en el hospital.
Pagar por "protección".
Aunque los clientes y empleados
lograron salir rápidamente, seis trabajadoras del local resultaron muertas, así como dos clientes
hombres. Tres de los fallecidos murieron por quemaduras; el resto, por asfixia.
Medios locales dijeron que el ataque
fue realizado por un comando armado debido a que el dueño del bar, ubicado en la periferia de la
zona turística de Cancún, se negó a pagarles protección.
De hecho los responsables del bar
habían denunciado intentos de extorsión, aparentemente por parte del cártel de Los Zetas. Algunos
medios locales revelaron que les habían exigido 40.000 pesos (unos 2.500 euros) a cambio de
"protección", y que hace tiempo fue secuestrado y liberado por el crimen organizado uno de los
propietarios del local.
La extorsión a los dueños de bares se
extendió en México en los últimos años. En Ciudad Juárez se registró un cierre masivo de locales de
ocio por las amenazas de los sicarios.
Según el Diario de Yucatán, que cita informes preliminares de la
fiscalía, los atacantes llegaron por la madrugada en dos autos de lujo y arrojaron las bombas, que
inmediatamente provocaron un incendio.
Sangre en el paraíso.
La zona norte del Estado de Quintana
Roo, donde se encuentra Cancún, se la disputan desde hace meses varias bandas rivales, entre las
que se destacan Los Zetas y el cártel del Golfo. La semana pasada, miembros de Los Zetas
acribillaron a 72 inmigrantes indocumentados tras negarse a pagar una extorsión.
El hecho violento más reciente
registrado en esta zona fue el hallazgo el 18 de junio de 12 cadáveres en cuatro cenotes (lagunas
subterráneas) localizados cerca de Cancún y utilizados por los grupos delictivos como cementerios
clandestinos. A principios de mayo, en otro cenote próximo al popular balneario, fueron hallados
los cadáveres de tres personas con señales de tortura.
En los últimos cuatro años, más de
28.000 personas murieron en episodios relacionados con el narcotráfico en México, y la ola de
violencia se extendió hacia lugares tradicionalmente tranquilos como Cancún.
El ataque con explosivos en Cancún se produjo sólo cinco días después
de otro registrado en un boliche de Puerto Vallarta, otra zona turística de México, que dejó un
muerto y una veintena de heridos.
l
Alcalde preso
A fines de mayo pasado el alcalde de Cancún, Gregorio Sánchez, fue detenido bajo
cargos de lavado de dinero y de complicidad con la banda de Los Zetas y el cártel de los Beltrán
Leyva. Sánchez se encontraba con licencia ya que estaba haciendo campaña para ser gobernador del
Estado de Quintana Roo.