La avenida principal de Las Vegas, en los Estados Unidos, fue escenario de violencia letal ayer a la madrugada cuando un hombre en una camioneta negra le disparó a un auto Maserati, el cual chocó contra un taxi que se incendió, lo que dejó tres muertos y seis heridos.
La policía cree que un altercado previo en un hotel-casino no especificado provocó el ataque en el cruce de los bulevares Las Vegas y Flamingo, donde se encuentran varios casinos de gran tamaño, entre ellos el Bellagio, el Caesars Palace y el Bally's.
"Esto no ocurre donde vivimos; no a esta escala", afirmó Mark Thompson, un visitante de Manchester, Inglaterra, que viajaba con su esposa. "Hay apuñalados y violencia de pandillas, es todo como de película", dijo sobre la ciudad del juego y el placer.
La policía contactaba a las autoridades en tres estados vecinos para obtener información sobre la camioneta deportiva Range Rover con ventanillas oscurecidas y placas de papel para vehículos nuevos, colocadas por el concesionario, la cual se dio a la fuga alrededor de las 4,20 de la madrugada.
En el sur de California, la patrulla de carreteras de ese estado alertó a las autoridades en tres condados a que estén atentas por si ven la camioneta deportiva.
John Sheahan, sargento de la policía de Las Vegas, dijo que la Range Rover fue vista por última vez cerca del hotel Venetian mientras se dirigía hacia el sur desde el sitio del tiroteo, en el bulevar de Las Vegas.
Los testigos también le dijeron a la policía que la camioneta y el Maserati habían llegado desde el cercano complejo de hoteles conocido como CityCenter.
"Tenemos numerosos testigos de esto", dijo Sheahan. "Pero la forma en que se generó aún la desconocemos".
La policía también analiza los sistemas de vigilancia de hoteles y cuenta con tomas de video de cámaras que supervisan el tránsito en la intersección.
El Maserati chocó contra el taxi, que se incendió, lo que provocó que el chofer y el pasajero perdieran la vida, dijo la policía. El conductor del Maserati también murió y el pasajero que viajaba con él recibió un balazo.
Jeff Martin, de 33 años, un turista de Columbus, Ohio, dijo que no podía cruzar el bulevar varias horas después del incidente.
"Cuando andas en la calle a las cuatro de la madrugada no va a ocurrir nada bueno", afirmó.