El teólogo brasileño Leonardo Boff, quien fuera en su momento un duro crítico del ex Papa Benedicto XVI, celebró la elección de Jorge Bergoglio como Sumo Pontífice y, en especial, la elección del nombre Francisco, lo que interpretó como una señal de un cambio de rumbo hacia una Iglesia "simple, pobre, amante de la naturaleza, vinculada al pueblo". El brasileño se sumó así a las voces de esperanza en torno a esta nueva designación, a la que se sumó su par suizo Hans Küng, quien vaticinó, no una revolución, sino "lentas" reformas en la Iglesia Católica.
En una entrevista que concedió al diario "Folha de Sao Paulo", Boff habló de aquellas virtudes de simpleza, pobreza, amor a la naturaleza y vinculación con el pueblo. Es que para él, esas cualidades son las que la Iglesia "necesita hoy".
El teólogo franciscano destacó también la elección del nombre Francisco por el nuevo pontífice: "Es el Francisco al que todos conocemos, San Francisco de Asís. Y esto tiene mucha importancia, en el sentido de revelar un nuevo comienzo en la Iglesia. No se trata sólo de hacer una reforma aquí y allí, sino de hacer una reconstrucción, con otros valores que no son los del poder, son los de la cercanía con el pueblo", reflexionó.
Boff conoció a Bergoglio en 1970, en un encuentro de teólogos en Buenos Aires, y lo calificó como "un jesuita muy inteligente y espiritual, extremadamente sencillo, hasta el punto de que cocina su propia comida. Conoce el pueblo, es un hombre de apertura y de esperanza para la Iglesia", aseveró.
Después de minimizar las posiciones firmes del nuevo Papa sobre temas como el casamiento entre homosexuales, consideró que "como Papa, él tiene ahora otra autoridad. Creo que es capaz de abrir esta cuestión para una discusión en la Iglesia, y no me sorprendería si él hiciera un amplio debate sobre celibato y otras cuestiones polémicas".
Asimismo, subrayó lo que considera "el hito histórico" de la elección de un pontífice latinoamericano: "Cerca del 60 por ciento de los católicos están en el Tercer Mundo, la Iglesia en América latina ya no es un espejo de la Iglesia en Europa, tiene su propia manera de organizarse".
Y además de sumarse a las voces que descreen de las acusaciones sobre vínculos del entonces cardenal argentino con la dictadura militar, consideró que el Papa Francisco "aporta una experiencia muy poderosa de la Iglesia en América latina, que fue exitosa, que echó sus raíces en los medios populares".
Lentas reformas. El brasileño Boff no es el único que centra su esperanza en el nuevo Sumo Pontífice y en sus posibilidades de introducir cambios dentro de la institución eclesiástica. El teólogo suizo Hans Küng pronosticó que el pontificado del Papa Francisco estará dedicado a impulsar "lentamente" reformas en la Iglesia.
El especialista formuló estas apreciaciones en una entrevista exclusiva publicada por el diario brasileño "O Globo", donde afirma que "él (por Francisco) asumirá una posición más reformista que la del papa anterior (Benedicto XVI). No hará una revolución, sino que realizará reformas, lentamente. La Iglesia atraviesa una gran crisis, y los desafíos son enormes", expresó.
Para el teólogo suizo, el nuevo Papa cumplirá en la Iglesia Católica un papel similar al que desempeñó Mijail Gorbachov en la Unión soviética de los años 80. "El (Gorbachov) no hizo una revolución, sino que introdujo reformas que corrigieron los errores que había antes. Lo mismo espero de Bergoglio: aun cuando no haga una revolución, para no dividir la Iglesia, él empezará a introducir reformas", afirmó.
Como tantos, Küng se sintió "muy sorprendido" por la elección de Bergoglio en el cónclave terminado en la noche del miércoles, pero aseguró que la decisión es "digna de elogio", por ser la primera de un latinoamericano y de un jesuita. "El ya demostró que trae (al pontificado) un nuevo estilo, sin grandes gestos, con simplicidad" agregó el teólogo, quien expresó además la esperanza de que "el «cardenal de los pobres» sea lo suficientemente liberal para adaptar la Iglesia al mundo de hoy.