
Rusia planea centrar la navegación espacial sobre todo en los vuelos comerciales en los próximos años, citó ayer el diario Kommersant al jefe de la agencia espacial rusa Roskosmos, Vladimir Popovkin, en una intervención ante el Parlamento moscovita.
Aunque Rusia organiza el 40 por ciento de los lanzamientos anuales de cohetes, el país sólo tiene una cuota del tres por ciento de los servicios prestados en el espacio, argumentó Popovkin. Expertos critican desde hace años el mal manejo de Roskosmos.
Tras el final del programa de transbordadores espaciales de Estados Unidos, el suministro de la Estación Espacial Internacional (ISS) sólo puede ser llevado a cabo con tecnología rusa. Es una misión que seguirá siendo importante, subrayó Popovkin.
Popovkin anunció también que tres cosmonautas viajarán al espacio el 14 de noviembre y el 21 de diciembre en cápsulas Soyuz lanzadas desde la estación de Baikonur, en Kazajstán. A cambio se congelará el desarrollo del nuevo cohete portador Rus-M, agregó.
Según Popovkin, Rusia quiere cooperar en el futuro más con países de América latina, el sur de Asia y Africa en la navegación espacial. “En Occidente ya no nos espera nadie, pero deberíamos volvernos más hacia nuestros socios tradicionales en otras partes de mundo”, comentó.
La nave Soyuz puede llevar una tripulación de hasta tres miembros y es lanzada por el vehículo de lanzamiento Soyuz. Este vehículo de lanzamiento ha sido utilizado para enviar al espacio varias misiones externas al programa Soyuz, incluyendo misiones científicas de la Agencia Espacial Europea (ESA) como recientemente la sonda Mars Express. En 2010 fue introducida una nueva variante, la Soyuz TMA-M. l (DPA)



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