Mintió a una clínica estadounidense sobre su edad y se convirtió en la madre
primeriza más anciana del mundo. La española María del Carmen Bousada murió a los 69 años, según
informó ayer la prensa local, dejando huérfanos a dos bebés gemelos de sólo dos años.
Bousada dio a luz en diciembre de 2006 en Barcelona, después de someterse a una
fertilización in vitro en una clínica de Los Angeles.
Entonces estaba a punto de cumplir los 67 años, pero dijo a los médicos que
tenía 55, la edad máxima para someterse al tratamiento en el centro sanitario.
En el Guinness. El libro Guinness de los Récords la tiene registrada como la
madre más vieja del mundo y su caso abrió un gran debate acerca de la responsabilidad de algunas
clínicas de reproducción asistida y los mecanismos de control sobre sus pacientes.
Bousada dijo en una entrevista después del nacimiento que nadie comprobó su
verdadera edad y aseguró que como su madre había vivido hasta los 101 años, creía disponer del
tiempo suficiente para educar y ver crecer a sus hijos.
El médico Vicken Sahakian, director y dueño de la Pacific Fertility Clinic en
Los Angeles, en la que fue tratada, aseguró que Bousada falsificó su fecha de nacimiento en los
documentos de España que presentó.
"Imaginaba que algo podía pasar y que sería un desastre para esos niños.
Desafortunadamente, tenía razón", aseguró poco después de tener conocimiento de su muerte.
Según Sahakian, es fácil para algunas pacientes mentir a sus médicos.
"No pedimos pasaportes, obviamente", precisó. "¿Cuándo fue la última vez que
visitó al médico y le pidió un certificado de nacimiento? No somos detectives".
Ricardo Bousada, hermano de la fallecida, confirmó al Diario de Cádiz la muerte
de Carmen, aunque no precisó la razón. El periódico, sin citar fuentes, señaló que Bousada fue
diagnosticada de cáncer poco después de dar a luz.
Por su parte, Sahakian señaló que implantaron a la mujer óvulos jóvenes y
esperma donado, usando hormonas para reju venecer su útero, ya que llevaba 18 años con la
menopausia.
El tratamiento hormonal se prolongó durante tres semanas y, en su opinión, esta
opción terapéutica no incrementa el riesgo de cáncer.
"Nada de lo que hizo (para quedarse embarazada) causó la enfermedad", consideró
Sahakian.
Al mismo tiempo, Ricardo Bousada dijo a El Periódico de Cataluña, en Barcelona,
que había vendido la exclusiva sobre la muerte de su hermana a un programa de televisión y que el
dinero recaudado sería destinado íntegramente a los gemelos de su hermana, bautizados Pau y
Christian.
Las llamadas al domicilio de Ricardo Bousada en Cádiz, al sur del país, no
fueron respondidas. José Luis Bousada, el otro hermano de la fallecida, dijo no tener detalles de
los sucedido porque no se habla con sus hermanos desde hace tiempo.
Tampoco se sabe quién se hará cargo de los gemelos.
Un plan secreto. Bousada vivió con su madre durante casi toda su vida en Cádiz y
trabajó en un centro comercial hasta jubilarse. Decidió quedarse embarazada poco después de la
muerte de su madre en 2005, aunque decidió mantener el plan en secreto.
Vendió su casa. En una entrevista con el tabloide británico News of the World,
confesó que vendió su casa para recaudar los 59 mil dólares necesarios para pagar la fertilización
in vitro.
"Creo que todo el mundo debe ser madre en el momento adecuado", señaló Bousada
al diario. "A menudo, las circunstancias te ponen entre la espada y la pared. Sólo había una manera
de conseguir mi sueño y lo hice".
Cuando finalmente contó a sus parientes que estaba embarazada, creyeron que era
una broma. "Sí, soy mayor, por supuesto. Pero si vivo tanto como mi madre, imagínate. Puedo tener
hasta nietos", dijo a News of the World.
En España, la ley no especifica una edad máxima para someterse a un tratamiento
de fertilidad, pero un protocolo establece que este tipo de técnicas no se usa en mujeres mayores
de 50 años.
Adriana Iliescu, una rumana que en 2005 también dio a luz a los 66 años, aunque
ella era 130 días más joven que Bousada, señaló que sintió una gran pena al conocer la muerte de la
mujer española. "Es muy triste que estos niños se hayan quedado huérfanos, pero la sociedad sabrá
cuidar de ellos", señaló.
"No siento que me haga vieja. Mi embarazo me ha mantenido joven", añadió
Iliescu. l (AP)