Los aviones enviados para evacuar a los ciudadanos extranjeros comenzaron a llegar a Japón, donde son cada vez más las embajadas que piden a sus nacionales que salgan del país, abandonen Tokio o, al menos, se alejen de la central nuclear de Fukushima, en situación de emergencia tras el terremoto y el posterior tsunami del pasado 11.
Francia, el Reino Unido, Colombia y México ya han movilizado aviones, mientras que en otros casos, como en China, las autoridades han organizado traslados en autobús desde el norte hasta la capital y las compañías aéreas han aumentado el número de vuelos.
Alemania, Rusia e Israel han pedido a sus ciudadanos que abandonen Tokio "lo antes posible". Otros países, sin embargo, ni siquiera recomiendan dejar el país, como es el caso de España, aunque la ministra de Exteriores, Trinidad Jiménez, dijo ayer que se ha reforzado el personal de la embajada para atender a quienes quieran abandonar Japón.
Además, México, Corea del Sur, Nueva Zelanda y Canadá se han sumado en las últimas horas a Estados Unidos para pedir a sus ciudadanos que se alejen 80 kilómetros de Fukushima, aunque las autoridades niponas insisten en que no hay riegos para la salud más allá del perímetro de seguridad de 30 kilómetros establecido en torno a la planta.
El Pentágono elaboró ayer planes para trasladar a las familias de militares estadounidenses de una parte de Japón a una base voluntaria, en medio de la creciente ansiedad acerca de si existe una filtración radiactiva en una planta nuclear tras el sismo de la semana pasada.
Estados Unidos mostró ayer una creciente alarma por la crisis nuclear de Japón e instó a sus ciudadanos a mantenerse alejados de la planta de Fukushima, superando las advertencias hechas por el gobierno de Japón.
El Departamento de Estado de EEUU autorizó anoche la salida voluntaria de unos 600 miembros de las familias de su personal diplomático en Tokio, Nagoya y Yokohama.
Para los militares de Estados Unidos, que cuentan con más de 55 mil soldados en los alrededores de Japón, así como más de 43 mil empleados y otros miles de trabajadores de defensa civil, la escala potencial de una salida voluntaria podría ser enorme.
Un vuelo especial con más de 100 mexicanos saldrá hoy de Japón rumbo a México, mientras en Bogotá se prepara un avión para llevar de retorno el lunes a 200 colombianos que se encuentran también en el devastado país asiático, informaron ayer.