Un operador financiero coreano de 33 años malversó fondos por cuatro millones de dólares y los gastó en diez días.

Un operador financiero coreano de 33 años malversó fondos por cuatro millones de dólares y los gastó en diez días.
La policía lo identificó como Yoon, solamente, y no se dio a conocer alguna foto suya. Pero su historia generó interés alrededor del mundo, no solo por sus detalles, sino porque el escenario donde ocurrieron los eventos fue el barrio de Gangnam (Seúl, Corea del Sur), inmortalizado por el video viral de la canción Gangnam Style, interpretada por el coreano Park Jae-sang, más conocido como Psy.
Yoon trabajaba hace dos años en el departamento financiero de un fabricante de semiconductores en la provincia Chungcheong del Sur e hizo transferencias del dinero de la compañía a seis de sus cuentas privadas. Logró sacar más de 4 millones de dólares en wones surcoreanos en efectivo y los escondió. Después dijo que tenía una emergencia familiar y dejó la empresa en enero, según los reportes de AFP.
Luego, y antes de que sus jefes se percataran y alertaran a las entidades bancarias, retiró en efectivo un 80 por ciento del dinero que había logrado desviar.
La compañía alertó a la policía de inmediato y ofreció poco más de 50.000 dólares de recompensa por su captura. El hombre viajó entonces a la provincia de Jeolla del Sur (suroeste) y enterró la mitad del dinero en un monte cercano a su ciudad de origen, y la otra parte en una casa de esta provincia, según las autoridades.
En medio, Yoon gastó más de 300.000 dólares en establecimientos nocturnos, en un automóvil de lujo y en alquilar una casa en la ciudad de Gwangju, en la que instaló un sistema de cámaras de vigilancia.
Yoon fue arrestado a las afueras de Seúl después de que la policía lo localizó con la información que proporcionaron dos hombres, también arrestados, que le vendieron una casa de seguridad y un teléfono móvil.
En el exclusivo distrito de viven las celebridades y su moda inspiró la canción Gangnam Style.
Estratagema. Un vocero de la policía le dijo a AFP que Yoon "era una persona completamente distinta cuando lo arrestaron". Yoon se sometió al bisturí el 21 de enero y en el procedimiento se agrandó los ojos, se retocó la nariz y se estiró la cara. "Ni siquiera sus ex compañeros lo reconocieron al verle", explicó al diario Chosun el oficial Koh Wook-hwan, del departamento de policía de Asan.
La estrategia para despistar a las autoridades no funcionó. O solo funcionó durante 10 días.



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