La persistente caída de cenizas provenientes del complejo volcánico chileno Puyehue complicó en las últimas horas la situación en la localidad neuquina de Villa La Angostura, al mezclarse la precipitación con barro y arena, por lo que esa población se convirtió en la más afectada de la región.
La proximidad al complejo volcánico chileno --apenas a 40 kilómetros de distancia-- y la permanente dirección de los vientos hacia el este, puso a Villa La Angostura en "el primer lugar de caída de todo tipo de material piroclástico, tanto en cuestión de tiempo como de cantidad", informó una fuente comunal.
El municipio informó que alrededor del 80 por ciento de la población está sin luz ni servicio de agua de red, y que muchos vecinos optan por mudarse a casas de familiares en Bariloche, Neuquén o San Martín de los Andes, donde la situación también es de emergencia pero las condiciones son menos dramáticas.
El comité de emergencia está integrado por la Municipalidad, el gobierno de Neuquén, el Ejército Argentino, Gendarmería Nacional, Prefectura Naval y otros organismos, aunque la multiplicidad de trabajos hace que se vean desbordados por la situación.
Las principales tareas apuntan al reparto de agua envasada y el llenado de cisternas en los barrios, además del retiro de arena, cenizas y otros elementos volcánicos de los sectores públicos.
El gobernador Jorge Sapag visitó ayer la localidad y anunció que presentará un proyecto para declararla de "desastre social y económico", lo que redundará en beneficios impositivos y asistencia económica privilegiada.
Villa La Angostura, al pie de la cordillera, es una de las más afectadas por la caída de cenizas, dado que además de la gran cantidad de polvo sufrió otros inconvenientes, como quedarse prácticamente sin energía eléctrica desde el sábado, lo que complicó actividades comerciales, escolares y sociales.
Sapag aseguró que su iniciativa contaba con el "total compromiso" de la presidenta Cristina Fernández de Kirchner "para superar la emergencia". Municipios neuquinos, rionegrinos y chubutenses elaboraron en los últimos días junto a las autoridades provinciales diagnósticos y relevamientos de la situación en las ciudades, y las pérdidas en cultivos y establecimientos agropecuarios, por lo cual las provincias y la Nación declararon el estado de emergencia en la zona.
Por su parte, el gobernador de Chubut, Mario Das Neves, dijo ayer que tras la caída de cenizas "con el tiempo hay una situación favorable, el problema es el hoy", al señalar que en 50 mil kilómetros de su provincia había "una presencia de cenizas muy fuerte, en algunos casos de 15 centímetros". Los gobiernos de las provincias patagónicas afectadas anunciaron nuevas medidas de asistencia ara poblaciones y productores agropecuarios en crisis. (DyN y Télam)