El primer ministro del gobierno español, Mariano Rajoy, se reunió ayer con el Papa Francisco y hablaron sobre la grave crisis económica y financiera que vive España.

El primer ministro del gobierno español, Mariano Rajoy, se reunió ayer con el Papa Francisco y hablaron sobre la grave crisis económica y financiera que vive España.
Rajoy, que acudió con su esposa, Elvira Fernández, es el primer líder europeo que el Papa recibe tras su elección hace un mes.
En la media hora escasa de conversación, que se desarrolló en un "clima cordial y afable", según fuentes vaticanas y del gobierno, Rajoy y el Pontíifce argentino abordaron no sólo la crisis, sino también sus consecuencias como la falta del empleo que "afecta a numerosas familias, particularmente a los jóvenes", según el Vaticano.
Se abordó también "la crisis político-institucional" que atraviesa España, con los escándalos de corrupción que salpican, entre otros, a los partidos políticos y a hasta la hace poco institución más valorada por los españoles: la corona.
Y también hubo tiempo, según El Vaticano, para analizar la situación en América latina, aunque en particular se habló "de la institución del matrimonio y de la familia, y de la importancia de la educación religiosa", temas espinosos entre ambos países a raíz de que el anterior gobierno socialista decidiera aprobar la ley que permite casarse a los homosexuales e introdujera en los planes de estudio la asignatura educación para la ciudadanía.
La nota simpática del encuentro la puso uno de los dos regalos que Rajoy llevó al Papa: una camiseta de la selección española con el nombre del Papa y firmada por todos los miembros de la selección. "Esta se suma a la de San Lorenzo", su club de fútbol, exclamó el Pontífice argentino.



Por Lucía Inés López
