El sindicalista Carlos Quintana, secretario general de la seccional Buenos Aires de la Unión del Personal Civil de la Nación (Upcn), atravesó una situación complicada ayer cuando intentó viajar a Uruguay con una cantidad de dólares aparentemente superior a la autorizada por la ley.
Al conocerse la situación trascendió inicialmente por medios que Quintana había sido detenido o demorado en la terminal porteña de Buquebús por presunto tráfico de divisas, pero el gremialista negó esa versión y fuentes oficiales aclararon que en casos como este no se produce arresto, pero sí se cobran fuertes multas.
El dirigente y ex legislador bonaerense expresó en La Plata que el problema consistió en que "al parecer la cifra que transportaba era superior a la permitida", pero aclaró que "estoy en mi casa, atiendo todos los llamados telefónicos que me hacen y en ningún momento fui detenido ni demorado por la policía ni la Justicia".
"No soy un delincuente. Me gané el loto y tengo derecho al esparcimiento" dijo.
En tanto, el juez en lo Penal Económico que interviene en el caso, Gustavo Meirovich, dijo a Radio Provincia que Quintana "nunca estuvo detenido ni incomunicado", aunque confirmó que fue indagado.
Asimismo, recalcó que no fue el único caso, ya que "en mi turno hubo alrededor de quince investigaciones por contrabando de divisas".
Según Meirovich, fue un procedimiento "de rigor normal en todo pasajero y se inició la investigación que aún está en el umbral". Se trató, resumió, "solo de medidas preventivas para que pueda seguir con la investigación".
En tanto, el gremialista admitió que "sólo existiría una infracción en torno al monto de dinero que portaba al momento de iniciar un viaje a Uruguay".
En ese sentido, reveló que "llevaba una cantidad de dinero en dólares para pasar mis vacaciones junto a los integrantes de mi grupo familiar y al parecer la cifra que transportaba era superior a la permitida, y por ello tramitarían una infracción que determinará el juez, sólo eso", concluyó.
Las fuentes oficiales explicaron que en estos casos se confisca el dinero y le es devuelto a su dueño una vez que se cobra la multa, que ronda la mitad del monto excedente a lo permitido.
Cada persona puede llevar a Uruguay un máximo de 10 mil dólares o equivalente, dijeron las fuentes. (DyN)