Un grupo de arqueólogos peruanos halló un recinto sagrado de barro de unos 500 metros cuadrados adornado con frisos de colores y de una antigüedad de 1.100 años en el departamento norteño de Lambayeque.
El director del museo nacional Brüning de Lambayeque, Carlos Wester La Torre, confimó que encontraron nuevos frisos pintados de amarillo, blanco y lila tras retirar montículos de arena que eran socavados por los fuertes vientos de la zona.
Los muros también tienen imágenes de alto relieve de pelícanos, olas marinas y escenas relacionadas con los vientos y las tempestades.
El templo presenta muros, banquetas y pilares así como un elemento inédito hasta el momento en los yacimientos arqueológicos de la zona: un estrado que se ubica en el centro de la plaza y que habría sido utilizado en ceremonias de sacrificios humanos.
En 15 días el recinto podrá ser visitado por los turistas, los cuales recorrerán los espacios acondicionados para que ni el sol, la neblina, la lluvia, los vientos o la presión marina afecten los restos.
El templo pre inca data de los siglos IX y X, período medio de la cultura Lambayeque. Se estima que el Estado invirtió 300.000 soles (unos 109.000 dólares) en los trabajos de investigación en la zona.
La investigación fue consecuencia del hallazgo, en 2008, de un mural con imágenes de aves marinas, felinos y personajes antropomorfos.
A su alrededor se efectuaron las excavaciones con la esperanza de que perteneciera a una construcción mayor, como finalmente sucedió.
Está ubicado cerca a la localidad de Chiclayo, 780 kilómetros al norte de Lima. l (DPA)
































