Monseñor Carmelo Juan Giaquinta, arzobispo emérito de Resistencia, falleció en Buenos Aires a los 81 años, informaron ayer fuentes del Seminario Metropolitano de Villa Devoto, casa de formación sacerdotal donde residía.

Monseñor Carmelo Juan Giaquinta, arzobispo emérito de Resistencia, falleció en Buenos Aires a los 81 años, informaron ayer fuentes del Seminario Metropolitano de Villa Devoto, casa de formación sacerdotal donde residía.
El deceso se produjo anteayer, justo el día de su cumpleaños, en la clínica porteña San Camilo, donde quedó internado hace una semana tras concurrir para un chequeo de rutina.
Los restos mortales de monseñor Giaquinta serán llevados hoy a la catedral metropolitana, donde a las 9.30 el cardenal Jorge Bergoglio, primado de la Argentina, presidirá la misa exequial solemne. Posteriormente serán sepultados en la cripta de los obispos del templo porteño.
Giaquinta colaboraba actualmente en la curia y el seminario porteño.
Gran teólogo, en los últimos años estaba abocado a la formación espiritual de los futuros sacerdotes de Buenos Aires y estaba al frente del grupo católico 70 veces 7, que intentaba la reconciliación entre familiares de víctimas de la guerrilla y de la represión.
Hijo de padres italianos, Carmela Ragusa y Salvador Giaquinta, nació en Buenos Aires el 22 de junio de 1930.
En 1942 ingresó al Seminario Metropolitano Inmaculada Concepción de Buenos Aires. Allí cursó los estudios de humanidades y de filosofía, y en 1949 viajó a Roma, donde fue seminarista del Colegio Pío Latino Americano y alumno de la Pontificia Universidad Gregoriana de Roma, obteniendo la licenciatura en Sagrada Teología.
Fue ordenado sacerdote en Roma el 4 de abril de 1953.
Juan Pablo II lo nombró obispo auxiliar de Viedma el 11 de marzo de 1980, y recibió la ordenación episcopal el 30 de mayo de 1980 del cardenal Juan Carlos Aramburu, Esteban Hesayne y Octavio Derisi. Trasladado como obispo de Posadas el 16 de junio de 1986, luego fue arzobispo de Resistencia desde el 22 de marzo de 1993. Renunció el 1º de abril de 2005. (DyN)



Por Nicolás Maggi

Por Martín Stoianovich