Otra niña aborigen de la etnia wichi falleció de hambre en la ciudad salteña de Tartagal, lo que elevó a 11 la cantidad de niños muertos en lo que del año en esa provincia por causas asociadas a la situación social de extrema carencia en que viven.

Otra niña aborigen de la etnia wichi falleció de hambre en la ciudad salteña de Tartagal, lo que elevó a 11 la cantidad de niños muertos en lo que del año en esa provincia por causas asociadas a la situación social de extrema carencia en que viven.
La niña, de 15 meses, fue trasladada en estado grave desde la zona rural de Tonono, en pleno Chaco salteño, y falleció el martes último, doce horas después de ser internada, confirmó ayer la gerente del hospital Juan Domingo Perón, Viviana Braim. A la pequeña le diagnosticaron deshidratación aguda y déficit nutricional calórico y proteico.
Braim dijo que la niña ingresó al hospital "en gravísimo estado" y pese a los esfuerzos de los médicos falleció el martes alrededor de las 10.
Asimismo, sostuvo que otros dos niños en estado grave fueron trasladados en helicóptero a la capital de la provincia para su internación en un hospital.
Braim dijo que la causa principal de la muerte de los niños "es la deshidratación por cuadros severos de gastroenterocolitis" y reconoció que en estos casos influyen otros factores, como "el deficiente estado nutricional, epidemiológico y sanitario de los chicos".
La profesional sostuvo que en todos los casos fatales "los chicos llegaron en estado gravísimo y no pudimos hacer nada".
En ese sentido, reconoció que la llegada de especialistas a la zona "significó un alivio para descomprimir los consultorios externos", ya que "no damos abasto" por la falta de recursos humanos. l (DyN)


