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Dura polémica en Europa sobre el "puñetazo" del Papa y sus implicaciones

“Es el argumento del golpeador de mujeres”, lo criticó un diario británico. Medios conservadores, en cambio, lo defendieron.

Sábado 17 de Enero de 2015

Las polémicas palabras del Papa Francisco sobre la libertad de expresión y sus límites, ilustradas con una referencia a un eventual “puñetazo” para quien insultara a su madre, han tenido amplia repercusión, con marcadas críticas de sectores laicos progresistas y la defensa de medios conservadores. Ante el tono que alcanzó el debate, el Vaticano debió hacer una aclaración sobre las afirmaciones del Papa.

   En vuelo hacia Filipinas y en conferencia de prensa, el Papa había señalado que “la libertad de expresión no da derecho a insultar la fe de los demás” y que tanto la libertad de expresión como la de religión “son derechos humanos fundamentales”. También dijo que matar en nombre de la religión era “una aberración”. Pero agregó que “no se puede provocar, no se puede insultar la fe de la gente, reírse de ella”. A estas frases, que están en línea con la doctrina oficial de la Iglesia, Francisco agregó un ejemplo de tono coloquial, algo muy de su estilo. “Si el doctor Gasbarri, mi querido amigo (un funcionario que estaba a unos metros de él en ese momento) ofendiera a mi madre, puede esperar un puñetazo. ¡Es natural!”. El Papa pareció justificar así la violencia física contra quienes critican o toman en broma a las religiones, y con ello a los terroristas que asesinaron a 17 personas en París la semana pasada.

   Ayer hubo numerosas críticas en la prensa europea por esta expresión. Polly Toynbee, columnista del diario progresista británico The Guardian, fue una de las voces más duras. Bajo el título “El Papa Francisco está usando la defensa del golpeador de mujeres”, plantea: “Sí, la libre expresión siempre tiene límites, pero una provocación verbal nunca es excusa para la violencia. No es normal que golpees a alguien que te insulta. La provocación verbal nunca es una excusa para la violencia, ese es el argumento del golpeador de mujeres”, sostuvo Toynbee, y añadió: “La tapa de Charlie Hebdo sin ninguna duda ofendió a musulmanes, y posiblemente los provoque. se es el rol de una revista satírica”. En el diario francés Le Monde también hubo críticas a Jorge Bergoglio. “El Papa no es Charlie”, tituló su columna la periodista Cécile Chambraud, en referencia al slogan de las movilizaciones de apoyo al semanario, “Yo soy Charlie”. El prestigioso The Huffington Post también replicó al Papa: “El básicamente culpó a los dibujantes de Charlie Hebdo por provocar el ataque”, escribió Jessica Elgot. “El Papa Francisco sugirió que los asesinos de los dibujantes de Charlie Hebdo eran «provocadores» que deberían haber esperado una violenta reacción”.

Con el Papa. Del lado del Papa se pusieron varios medios conservadores europeos, como el diario italiano Corriere della Sera. El columnista Luigi Accatoli señaló que la posición vaticana se remonta a 2006, cuando un diario danés publicó las primeras caricaturas de Mahoma y entonces el Vaticano reivindicó “el derecho a la libertad de expresión y de pensamiento, sancionada por la Declaración de los Derechos del Hombre, no puede implicar el derecho a ofender el sentimiento religioso de los creyentes”. Accatoli también exculpa a Bergoglio recordando “la libertad de lenguaje del Papa argentino, es más, su gusto creativo por esa libertad, que a menudo determina la fortuna de sus homilías o entrevistas”.

   Ante la lluvia de críticas, que además arreciaron en las redes sociales, el Vaticano debió hacer una aclaración. El Papa no justificó la violencia en sus declaraciones sobre la libertad de expresión, aseguró desde Manila el portavoz de prensa del Vaticano, Federico Lombardi, declaró: “Evidentemente, no es que el Papa quisiera decir que justifica la violencia. Hablaba de una reacción espontánea que se puede sentir y que, de hecho, uno siente cuando es ofendido profundamente”, dijo Lombardi. “En este sentido —agregó— se cuestiona su derecho a ser respetado. Uno reacciona porque siente que su derecho ha sido violado”.

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