El servicio ferroviario Rosario Norte-Retiro, que "unilateralmente" y sin previo aviso había suspendido hace dos semanas la empresa Trenes de Buenos Aires (TBA), volverá a funcionar mañana luego de que la Subsecretaría de Transporte de la Nación intimara a la firma a reponer "de inmediato" la prestación. La paralización de los viajes, de frecuencia diaria, causó alarma y desconcierto entre los pasajeros y la Asociación Amigos del Riel, que temió el fin del servicio.
Sin embargo, el gerente de Relaciones Institucionales de la empresa, Gustavo Gago, aseguró que todo se debió a una demora en la reparación de dos locomotoras en los talleres de Liniers por una medida gremial de la Unión Ferroviaria.
Rosario está susceptible en materia de transporte. Y no es para menos (ver aparte).
De hecho, los trenes a Buenos Aires que tienen a Rosario como punto de partida o como parada intermedia captan una demanda real: aunque los viajes se hagan interminables (créase o no, el tramo de ida dura ocho horas), también es cierto que cuestan la mitad que un pasaje de micro, 50 pesos contra 110. Una diferencia significativa para buena parte de la población.
Por eso, cuando el 26 de octubre pasado a la noche salió el último servicio de TBA y en los días sucesivos no sólo no reapareció el tren sino tampoco ninguna información oficial, los pasajeros habituales (mayoritariamente, que suben o bajan en paradas intermedias) se alarmaron.
Y Amigos del Riel les dio la razón. "Sin aviso previo ni respuesta de las autoridades cuesta creer que sólo razones técnicas impidan a Trenes de Buenos Aires prestar el servicio", razonó el director del Museo Ferroviario e integrante de la asociación, Rolando Maggi, para quien la empresa "debería tener material rodante disponible" para poder reparar un coche o una locomotora sin interrumpir la prestación durante dos semanas.
Por su parte, el diputado nacional Agustín Rossi fue una voz oficiosa que se ocupó de la situación. "Se trató de una decisión unilateral e inconsulta, por lo que la Subsecretaría de Transporte intimó a la empresa a reponer de inmediato el servicio", afirmó el legislador.
Poco después, la propia firma formalizó el anuncio: mañana, prometió Gago, volverán a circular los trenes de Rosario Norte a Retiro, paralizados -dijo- porque la reparación de las dos locomotoras que arrastran la formación demoró mucho más de lo previsto por una medida de fuerza de la Unión Ferroviaria.
Pese a todo, LAN sigue volando desde Rosario
Pese a la resolución de la Cámara Federal de Apelaciones de Rosario, que la semana pasada revocó una medida cautelar a favor de la continuidad operativa de LAN desde el aeropuerto de Rosario, los vuelos de la firma de capitales chilenos siguen partiendo y llegando a la ciudad. Al menos hasta ayer, cuando unas 110 personas embarcaron rumbo a Lima (Perú). Y nada indica, tampoco, que mañana vayan a suspenderse.
El presidente del directorio de la terminal aérea, Raúl Garo, se mostró confiado en que “mientras tanto avancen las instancias formales e informales de diálogo” que parecen haberse abierto.
Por ejemplo, entre la propia firma y la Administración Nacional de Aviación Civil (Anac), entre los directivos del aeropuerto y funcionarios nacionales (“que al menos ahora atienden los teléfonos”, dijo) y entre autoridades de primera línea a nivel local y de la Casa Rosada.
Garo se mostró esperanzado frente a la posibilidad de que, dada la evidente demanda de pasajes, se autoricen vuelos regulares (no ya con carácter meramente exploratorio) de LAN desde Rosario. Algo que la propia Cámara habría recomendado en su resolución.