Edición Impresa

Acusan a Milton Damario por otro asesinato: debe responder por cuatro

Nueva indagatoria al joven de 24 años que está acusado de haber ultimado a Claudio Pájaro Cantero el 26 de mayo pasado. La jueza que lo citó por el crimen de Lucas Spina en enero pasado ayer le imputó también el de Norberto Armanino, en mayo de 2011.  

Martes 17 de Septiembre de 2013

En su segundo día de gira por Tribunales para responder por una serie de casos delictivos que lo involucran, Milton Damario fue imputado ayer de otro homicidio: el de un vecino de barrio La Tablada asesinado de seis balazos en mayo de 2011. Con esa nueva causa sobre sus espaldas, el joven sindicado como el sicario que mató a Claudio "Pájaro" Cantero en mayo pasado suma cuatro acusaciones por asesinatos. Ayer fue indagado como autor de dos hechos, cometidos con una mecánica similar con dos años de diferencia y en un radio de cuatro cuadras, en la zona de Uriburu y Ayacucho. Una vez más aceptó declarar, negó relación con las víctimas y dijo ser inocente.

Damario, de 24 años, fue detenido el miércoles de la semana pasada en Santo Tomé tras permanecer tres meses prófugo. Está ligado a dos casos resonantes: es señalado por el crimen de Cantero y además el juez Juan Carlos Vienna, que investiga la actuación de bandas criminales en la ciudad, lo espera para imputarle su participación en una asociación ilícita. Al menos seis juzgados lo tienen como imputado en casi una decena de delitos.

El listado. El viernes pasado, en su primera visita al edificio de Balcarce al 1600, Damario declaró por el crimen de Juan Pablo Colasso, cometido el 16 de noviembre de 2012 en Villa Gobernador Gálvez. Entonces negó relación con ese ataque y explicó que se había escapado de Rosario ante el temor de sufrir represalias de la familia Cantero. Dijo que mientras estuvo prófugo vivió de limosnas y que no era suyo el vehículo VW Bora a bordo del cual fue ubicado por la policía —gracias a escuchas telefónicas—, con once celulares y 50 mil pesos encima.

Otro caso que figura en su prontuario es el asesinato de Lucas Spina, cometido el 27 de enero de 2013 en barrio La Tablada. Por ese homicidio fue indagado ayer en el juzgado de Instrucción Nº 12, a cargo de Mónica Lamperti, donde se encontró con una nueva imputación. Lo acusaron por otro asesinato que no estaba en la lista, el de Germán Armanino, ejecutado de seis tiros también en el mismo barrio dos años atrás, en mayo de 2011.

En compañía de sus abogadas de un estudio de la ciudad de Santa Fe, Damario negó las dos acusaciones. Ambos casos fueron caratulados como homicidios agravados por el uso de armas de fuego. La primera indagatoria, por el crimen de Spina, comenzó a las 9.30. El joven detenido respondió que no lo conocía y a continuación contestó el cuestionario del juzgado.

Lucas Fabián Spina fue asesinado a balazos de ametralladora a 25 metros de su casa, en la esquina de Pavón y Santa Rosa de Lima. Según la versión oficial, el joven estaba allí junto a Gonzalo M., de 28 años, y Omar D., de 19, cuando por ese lugar pasaron dos autos, uno negro y otro plateado, ambos con vidrios polarizados. Del auto plateado bajaron dos o tres personas y abrieron fuego contra los tres muchachos. Lucas cayó dentro de una casa con tres balazos: en la cabeza, la espalda con salida en el pecho y el pie izquierdo. Gonzalo M. resultó herido en un pie, en el omóplato y el brazo derecho. Omar D., recibió un disparo en el glúteo y otro en el hombro derecho.

Spina trabajaba con su madre horneando prepizzas. Había cumplido una pena por la portación de un arma. Su madre, Norma Bustos, dijo a este diario que lo mataron por error —"buscaban a otro"— y que los vecinos sindicaron a Milton Damario como el tirador.

El caso de Armanino. Pasado el mediodía de ayer, tras una pausa entre una declaración y otra, comenzó la segunda indagatoria por el crimen de Norberto Germán Armanino. Tenía 38 años y le decían "Peligroso". Lo mataron el 11 de mayo de 2011 en Uriburu e Hipócrates, con una ejecución muy similar: cuatro individuos se bajaron de un auto para acribillarlo a corta distancia.

Armanino, ex integrante de la barra brava de Rosario Central, recibió seis de unas diez balas que le lanzaron y se desplomó en el acto. Tres tiros le dieron de lleno en la cara, otro balazo le perforó el cráneo y otros dos impactos le atravesaron un glúteo y las piernas.

El caso fue investigado como una venganza por el crimen de Ricardo Gauto, un ex recluso de 22 años que el 3 de agosto de 2010 fue emboscado por un auto cuando iba en moto por Uriburu y Medici. Cayó al suelo y del auto bajaron dos hombres que lo ejecutaron vaciando los cargadores de dos pistolas. Armanino, quien contaba con varios antecedentes penales y una condena por infracción a la ley de drogas, entonces fue señalado como el autor de esa ejecución.

Damario admitió que lo conocía del barrio: él se crió en el complejo de Lola Mora y Lorenzini, a una cuadra de Uriburu y Esmeralda y a menos de diez de donde ocurrieron ambos ataques. Si bien reconoció que eran "vecinos", planteó que "en ningún momento estuvo enemistado con él", según reprodujo una fuente de la causa. Los familiares de Damario, que fue padre el viernes, ayer volvieron a acompañar su gira por Tribunales.

La cadena de declaraciones judiciales aún no se cierra para el muchacho, que fue citado para hoy a las 9 por el juez de Instrucción Hernán Postma por el crimen de Cantero, y más tarde deberá comparecer ante Vienna en la causa por asociación ilícita.

¿Te gustó la nota?

Dejanos tu comentario

LAS MAS LEÍDAS