"Tengo muelas de vaca (lisas) que no me permiten partir la carne. Como comida blanda pero masticar un bocado me lleva 20 minutos. El dolor y la angustia hacen que abandone la comida", reveló en sus redes sociales la actriz María Valenzuela, quien dijo el miércoles que está pesando apenas 35 kilos como consecuencia de esta situación.
La reconocida artista argentina apuntó directamente a un tratamiento odontológico que le hicieron hace unos años y por el cual le colocaron implantes. Está convencida de que el problema que le toca atravesar es consecuencia de unas coronas "mal hechas".
La Capital habló con Sergio Hiskin, presidente de la Academia Internacional de Odontología, quien hizo referencia a las causas de esta dolencia, a la vez que señaló que en los consultorios de los profesionales rosarinos es "muy común ver este tipo de situaciones en los pacientes, ya sea en muelas propias o en coronas".
El odontólogo explicó que "si en las muelas no existe la superficie anatómica de cúspides y bases que corresponde, la persona no puede triturar el alimento" y agregó: "Ya sea en una muela propia o en una corona tiene que haber fosas y fisura para masticar en forma adecuada".
El hecho de no poder hacerlo puede ocasionar secuelas, y no solo en lo referido a la salud bucal sino en todo el organismo: problemas digestivos como gastritis, malnutrición (las personas empiezan a evitar comer por el dolor y las molestias que esto les ocasiona), estrés y otros efectos anímicos que pueden ser severos.
También puede presentarse un desgaste del esmalte (que alise la superficie de las muelas) por anorexia y/o bulimia: "Cuando alguien vomita en forma frecuente los ácidos de ese fluido provocan esto. Es algo que observamos con frecuencia", dijo Hiskin.
El bruxismo, en el centro de la escena
Lo primero que aclara el profesional es que hay que tener en claro para qué sirven las distintas piezas dentales: "Los dientes de adelante cortan, los premolares trituran y los molares trituran y desgarran lo que comemos".
"Cuando las muelas están lisas hay que hacer una fuerza excesiva para masticar. El paciente no puede comer carne, por ejemplo y solo elige cosas blandas".
¿Los motivos que llevan a esta situación? "El más común es el bruxismo diurno y nocturno que lo padece la mayoría de la población, aun cuando muchos no lo registren".
"Especialmente aquellos que bruxan, que aprietan, pero además hace unos movimientos generalmente inconscientes por los que deslizan o desplazan las piezas dentales. Esto es muy lesivo, causa realmente mucho daño. Vemos en consultorio pacientes que vienen con las muelas completamente lisas, con el nervio casi expuesto y uno se pregunta cómo pueden comer", mencionó el especialista.
El bruxismo se puede tratar. "Desde ya no es sencillo porque se trata de abordarlo desde distintos aspectos. El odontólogo puede identificar el problema, hacer placas de relajación, indicar pautas. No es fácil pero es posible. Lo primero es registrarlo. Le pasa a la mayoría de las personas pero en algunos es realmente complicado: llegan a destruir piezas dentales".
También, dijo Hiskin, las muelas lisas pueden ser "provocadas" por un procedimiento odontológico que no es el correcto. "Así como podemos evitarlo, los profesionales podemos incentivarlo. ¿Cómo? Haciendo una mala confección de una muela, no necesariamente una corona, sino en un arreglo, por ejemplo".
"La forma anatómica se debe preservar. Si te dejan el punto de contacto alto y la oclusión no se realiza de manera correcta el paciente hace una fuerza tremenda para masticar y triturar".
El odontólogo señaló que "en el caso de que se haga una corona puede ocurrir que se realice sin esa cúspide fundamental, se produce un desplazamiento y la persona no puede cortar lo que ingiere".
"Vienen y te dicen: no engancho el trozo de carne, se me resbala. Es una situación muy fea que como señalé puede traer un montón de problemas".
Los implantes
En relación a las secuelas no deseadas que pueden traer los implantes (María Valenzuela dice que esta fue la causa de su serio problema de salud) Hiskin expresó que "el implante es el cilindro que se coloca en el maxilar y que debe integrarse con el hueso, arriba va la corona".
Es raro que a causa de un implante que no se oseointegró "se produzca este tipo de situación porque lo que sucede es que finalmente si esto pasa, el implante se cae".
"Puede suceder que si la corona que abajo tiene un implante está enganchada a otras coronas no se caiga, pero no es lo que vemos más habitualmente".
El mejor consejo, dijo el odontólogo, "es que toda persona realice consultas periódicas a su odontólogo, que manifieste si tiene problemas para comer normalmente, que no lo naturalice, porque las consecuencias pueden ser severas".
"Hay solución para reestructurar la oclusión", dijo Hiskin, quien adelantó además que en el próximo congreso internacional que se hará en septiembre en Rosario (los días 19, 20 y 21) este será uno de los temas a abordar.