Buenos Aires.— El cadáver de un niño decapitado, con sus manos amputadas y parcialmente quemado fue hallado ayer en un descampado de Moreno. Se trata de Marcos De Palma, de 6 años, quien había desaparecido el 9 de julio con su padre, Domingo De Palma, cuyo cuerpo fue encontrado descuartizado y con un balazo en la cabeza el martes, en un tacho con cal.
La identificación del cadáver del niño estuvo a cargo de su hermanastra a partir de cicatrices de una quemadura en el torso. Además, la necropsia determinó que el chico murió por "pérdida brusca de sangre" y que el crimen data de tres días, por lo que se cree que fue asesinado en otro lugar, en simultáneo con su papá, y luego arrojado donde fue localizado.
El subsecretario de Política Criminal e Investigación Judicial bonaerense, César Albarracín, dijo que "por la manera en que aparecieron su cuerpo y el de su padre se trata de un ajuste de cuentas mafioso".
El cuerpo del niño fue encontrado en un descampado, a 300 metros del Camino de la Ribera y el río Reconquista, donde trabajó la Policía Científica en busca de rastros bajo la supervisión del fiscal Mariano Navarro.
Los investigadores determinaron que el cuerpo estaba decapitado, sin sus manos y dentro de una bolsa plástica, aunque a simple vista no se pudo determinar la causa de la muerte.
"En el lugar donde se halló el cuerpo hay algunas evidencias que nos van a determinar quiénes han sido los autores de este hecho que, aparentemente, se trata de un ajuste de cuentas mafioso", agregó Albarracín.
Desaparecidos. Domingo De Palma, de 57 años, desapareció el 9 de julio último junto a su hijo Marcos. El cuerpo descuartizado del hombre fue encontrado el martes último en un descampado de Moreno. Sus restos estaban cubiertos de cal y los peritos determinaron que había sido asesinado de un balazo en la cabeza 72 horas antes del hallazgo, es decir, el sábado.
Los peritos determinaron la identidad de la víctima gracias al sistema AFIS, la base de datos de improntas digitales de personas con antecedentes penales. Así, los pesquisas constataron que esas huellas pertenecían a De Palma, quien en 1989 había estado preso en el marco de una causa por portación ilegal de arma de guerra en una pesquisa por piratería del asfalto, dijeron los informantes.
Luego, el fiscal Navarro estableció que en la Unidad Funcional de Instrucción 4 del mismo Departamento Judicial, a cargo de su colega Gabriel Lorenzo, existía una denuncia por averiguación de paradero de De Palma que había sido radicada el 9 de julio.
Dicha denuncia había sido efectuada en la comisaría de Las Catonas por Carolina De Palma, hija de un matrimonio anterior de la víctima. La joven contó entonces a los pesquisas que su padre y su hermanastro vivían solos y que no sabía nada de ellos desde hacía varios días por lo que pensaba que habían viajado al interior del país. Poco antes del hallazgo del cuerpo de De Palma, los investigadores encontraron el Ford Mondeo de la víctima abandonado en la zona de Paso del Rey, también en Moreno.
Según las fuentes, De Palma realizaba trabajos de manera particular con una grúa remolcadora y era viudo, ya que su última mujer, madre del niño, había fallecido meses atrás por causas naturales.
Indagado
Tras el hallazgo del cadáver de Domingo De Palma, los investigadores allanaron la casa de su hijastro Diego, en la localidad de San Miguel. Allí encontraron un semirremolque con pallets de fertilizantes robados por piratas del asfalto el 14 de julio a una empresa de General Rodríguez. El muchacho quedó detenido y ayer fue indagado por el fiscal Oscar Reggi.