Récord de casos

Prevén 400 mil muertos para fin de año en Estados Unidos

Los decesos ya superaron los 200 mil. Mientras, Trump sigue enfrascado en una guerra contra los científicos de su propio gobierno

Miércoles 23 de Septiembre de 2020

En momentos en que las muertes por coronavirus en Estados Unidos pasaron de las 200 mil, el presidente Donald Trump sigue enfrascado en una guerra contra los científicos de su propio gobierno. En los últimos seis meses, el gobierno de Trump priorizó la política sobre la ciencia, negándose a seguir consejos de los expertos que pudieran haber contenido la diseminación del coronavirus.

   Las muertes rondan las 770 por día en promedio y aún siguen subiendo. Un modelo de la Universidad de Washington predice que el número total de víctimas en EE.UU llegará a 400 mil para fin de año a medida que las escuelas vuelvan a abrir y llegue el invierno al hemisferio norte. Además, es poco probable que haya una vacuna disponible antes de 2021 mal le pese al presidente que opina lo contrario.

   “La idea de 200.000 muertes es realmente muy aleccionadora, en algunos aspectos impresionante”, dijo a CNN el doctor Anthony Fauci, el principal experto en enfermedades infecciosas del gobierno.

   El sombrío umbral fue reportado por la Universidad Johns Hopkins con base en las cifras proporcionadas por las autoridades de salud estatales. Pero se cree que la cifra real es mucho mayor, en parte debido a que muchos decesos por COVID-19 fueron atribuidos a otras causas, sobre todo al principio de la pandemia, antes de que se realizaran pruebas de manera generalizada.

   Aunque no hay indicios de que la desesperación de Trump haya afectado el proceso científico, su insistencia en que habrá una vacuna antes de la elección está creando desconfianza en el logro que él espera ayude a su reelección.

   Durante cinco meses, Estados Unidos ha liderado el mundo en casos confirmados de coronavirus, con casi 6,9 millones hasta el martes, y en decesos a causa de la enfermedad. Estados Unidos tiene menos del 5% de la población del mundo, pero más del 20% de las muertes que se han reportado.

   Brasil ocupa el segundo lugar en la lista de países con más muertes, con alrededor de 137.000, seguido de la India con aproximadamente 89.000 y de México con alrededor de 74.000. Sólo cinco países —Perú, Bolivia, Chile, España y Brasil— ocupan un lugar más alto en las muertes per cápita por COVID-19.

   “Todos los líderes mundiales enfrentaron la misma prueba, y algunos han tenido éxito y otros han fracasado”, señaló el doctor Cedric Dark, médico de urgencias en el Colegio de Medicina de Baylor en la ciudad de Houston. “En el caso de nuestro país, fracasamos miserablemente”.

   Las personas hispanas y de raza negra, así como los indígenas estadounidenses, han representado una parte desproporcionada de las muertes, lo que pone de manifiesto las disparidades sociales.

Al menos 60 líderes estatales y locales de salud en 27 estados han renunciado, se han retirado o han sido despedidos desde abril. Muchos renunciaron tras presiones políticas de funcionarios púbicos, o incluso amenazas violentas de personas furiosas con los mandatos de mascarillas y los confinamientos.

La Casa Blanca se ha dado cuenta de que existe una desventaja en minar públicamente la ciencia. Los funcionarios reconocen las preocupaciones de los votantes sobre una aceleración del calendario para la vacuna como lo hacen con una crisis emergente de salud pública. Dicen temer que habrá muertes innecesarias y un impacto económico si los estadounidenses temen ser vacunados, de acuerdo con dos funcionarios de la Casa Blanca que hablaron a condición de anonimato.

El gobierno ha ordenado una campaña para fortalecer la confianza pública en el proceso de desarrollo de la vacuna. Incluiría elevar los perfiles de funcionarios que han sido criticados por Trump, como el comisionado de la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA), doctor Stephen Hahn; y del doctor Redfield, de los CDC.

Una persona no está de acuerdo: Trump. A menos de siete semanas de las elecciones, parece determinado a decir y hacer lo que considera necesario para asegurarse la reelección, sin importar la ciencia ni la evidencia.

Y pese al nefasto saldo de muertes, Trump sigue presentando los últimos seis meses como un éxito.

El lunes dijo a una muchedumbre de partidarios en Ohio: "Vamos a tener una vacuna antes del final del año, pero pudiera ser antes".

En esta nota

¿Te gustó la nota?

Dejanos tu comentario

LAS MAS LEÍDAS