El Instituto Municipal de Salud Animal (Imusa) pondrá en marcha esta tarde el Registro Único de
Mascotas (RUM), un programa creado por ordenanza que promueve la tenencia responsable y la sanidad
de los animales, permite llevar un control sobre los perros considerados potencialmente peligrosos
mediante la colocación de microchip y ordenar los criaderos de las distintas razas de canes, entre
otros aspectos.
Los dueños de perros de razas peligrosas tendrán que ir al Imusa para la colocación del
microchip y la confección de la tarjeta identificatoria del animal. El trámite será obligatorio y
tendrá un costo de 35 pesos.
Esta y otras medidas fueron reguladas por la ordenanza 8.468, que fue aprobada en noviembre del
año pasado. La norma establece que quienes tengan perros de las razas Pitbull, Bull Terrier,
Staffordshire, Rottweiler, Dogo Argentino, Fila Brasileño, Rosa Inu y Akita Inu deberán colocarles
el collar y pasearlos con una correa corta.
Además, obliga a colocar microchips y el perro debe portar una identificación (que permitirá
contar con un registro único de criadores). En cuanto al bozal, la directora del Imusa, Diana
Bonifacio, aclaró que “no es obligatorio, pero sí en los casos de perros con antecedentes de
haber atacado”.
Todos los perros de raza peligrosa deberán ser inscriptos en el Registro Unico de Mascotas (RUM)
y serán identificados con un microchip subcutáneo que estará cargado con todos los datos del
anima
El dueño de un perro potencialmente peligroso deberá efectuar una declaración jurada con todas
las características de su mascota, antecedentes de ataques y certificados veterinarios, y recibirá
de las autoridades municipales un instructivo de crianza y prevención de accidentes. Además,
recibirá una tarjeta identificatoria con sus datos, los del perro y el código de microchip.
También deberán inscribirse con los mismos requisitos exigidos a los particulares quienes sean
criadores o comercializadores de mascotas.
En el caso de infringir la ordenanza, los datos almacenados en el RUM irán al Tribunal de
Faltas, desde donde se citará al infractor. Las multas oscilan entre 150 y 1.500 pesos y para el
caso de los criadores o comercializadores que no tengan todos sus animales con la identificación
irán de 150 a 3.000 pesos.
Los fondos públicos serán destinados para montar la base de datos, pero también se compraron
1.000 microchips para una primera etapa de colocación por parte de los agentes municipales, a un
costo de 35 pesos.
La presentación formal del programa será en instantes y estarán presentes el secretario de
Promoción Social, Juan Raúl Capilla; la directora del IMuSA, Diana Bonifacio, y representantes del
Colegio de Veterinarios, de asociaciones protectoras de animales e instituciones afines.