El devastador terremoto de magnitud 8,9 que asoló el noreste de Japón causó serios daños en al menos tres centrales nucleares, por lo que el gobierno decretó una alarma nuclear, por primera vez en la historia del país. En las plantas de Fukushima 1 (Fukushima Daiichi) y Fukushima 2 (Fukushima Daini), dejaron de funcionar los sistemas de refrigeración, según informó la compañía operadora Tepco.
El primer ministro japonés, Kan Naoto, amplió de dos a diez kilómetros a la redonda la zona de evacuación en torno a la planta de Fukushima Daiichi, luego de sobrevolar la zona de la catástrofe en helicóptero. También en Fukushima Daini fue ordenada la evacuación en tres kilómetros a la redonda. En Fukushima 1 se abrió una válvula para liberar presión. El Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA) informó que el objetivo de las autoridades niponas era filtrar el vapor para que fuese saliendo de manera supervisada, a fin de mantener la radiactividad dentro de las instalaciones. Sin embargo, los especialistas del organismo consideran muy poco probable que en un operativo semejante no se liberen sustancias radiactivas. Los niveles de radiactividad en dicha planta aumentaron 1.000 veces por encima de los niveles normales.
La empresa que opera Fukushima 1 admitió que es posible que se hayan registrado pérdidas radiactivas a raíz de los daños causados por el terremoto de este viernes. En un puesto de observación cercano a la puerta de ingreso a la planta nuclear se registraron niveles de radiactividad ocho veces mayores a los normales. El OIEA se declaró el viernes un alerta total por la situación generada a raíz del terremoto en la central nuclear de Fukushima y se mantiene en contacto permanente con las autoridades japonesas, según informó un portavoz en Viena. Las autoridades japonesas informaron al OIEA que el movimiento sísmico había interrumpido el suministro de electricidad a las instalaciones de Fukushima Daiichi, afectando el circuito de refrigeración de la planta nuclear. Los generadores diesel montados como alternativa de emergencia para activar el bombeo de agua fueron destruidos por el tsunami que siguió al terremoto.
Estados Unidos envió un cargamento de líquido refrigerante para la planta nuclear de Fukushima, anunció la secretaria de Estado Hillary Clinton. Un avión de la Fuerza Aérea estadounidense partió con agua refrigerante para la central nuclear. “Japón tiene una fuerte dependencia de la energía nuclear y dispone de estándares de ingeniería (nuclear) muy elevados, pero una de sus plantas entró en problemas con el terremoto y no tiene suficiente refrigerante”, dijo Clinton al anunciar el envío.
El experto en temas nucleares estadounidense Robert Alvarez, quien ocupó un alto cargo en el Departamento de Energía en los años 90, declaró que el terremoto podría haber ocasionado daños en la infraestructura del suministro de agua refrigerante de la planta atómica. La carencia de refrigerante en el reactor puede tener en un período de 24 horas consecuencias severas, incluida la fusión del núcleo de barras de uranio de la central.
“Es una carrera contra el tiempo realmente atemorizante”, dijo Alvarez. Las centrales nucleares no fueron destruidas por el terremoto y fueron desactivadas, como es norma en estos casos. Pero las fallas en los sistemas de refrigeración en las centrales de Fukushima desataron preocupación a nivel internacional.
En la central nuclear de Onagawa, ubicada en la provincia de Miyagi y compuesta por tres reactores de agua a presión, se originó por otra parte un incendio en las turbinas generadoras de electricidad, que pudo ser apagado en cuestión de horas, según informaron las autoridades de seguridad nuclear de Japón. En este tipo de reactores, el agua del ciclo primario se convierte en vapor por el calor de la fusión nuclear e impulsa las turbinas. Al afectar el incendio los generadores, que no están separados directamente del ciclo primario, podría producirse una fuga radiactiva a través de eventuales daños del edificio que alberga las turbinas.
Según las autoridades niponas no se han detectado sin embargo hasta ahora fugas radiactivas en Onagawa. Japón dispone actualmente de 54 reactores nucleares en 16 localizaciones, en tanto que otros tres están en construcción y se planean once más. (DPA)