Tras siete años de trabajar una propuesta para enfrentar el problema habitacional que vive San Martín de los Andes, organizaciones populares esperan ahora que el Senado apruebe el proyecto. Se propone que Parque Nacional Lanín restituya a la comunidad mapuche Curruhuinca 400 hectáreas, de las cuales 77 se destinarán a crear un barrio intercultural y ambientalmente sustentable, junto la comisión de Vecinos Sin Techo. Otras 35 hectáreas serán administradas por el municipio para servicios de educativos, culturales y de salud.
"La Confederación Mapuche Neuquina (CMN), la comunidad Curruhuinca, la Comisión de Vecinos sin Techo, la Municipalidad y el Ejército, se han sentado para elaborar con responsabilidad el plan", explica la senadora nacional Nanci Parrilli. "La ley cuenta con media sanción del Senado y lamentamos que Diputados no la haya aprobado, pero también pasó por varias comisiones", agregó.
"Los vecinos trabajan en el tema desde 2005, es un proyecto integral donde convivirán unas 250 familias que padecen la emergencia habitacional. Luego de posponer varias veces el tratamiento, esperamos que se trate el 7 de septiembre", dijo a La Capital la senadora neuquina del Frente para la Victoria.
"En 2005, los vecinos hicieron el reclamo al entonces presidente Néstor Kirchner, cuando visitó la ciudad. A partir de eso surgirá el acuerdo con Parques y la comunidad mapuche. Tras superar obstáculos el plan, retomamos en 2008 el proyecto, en el que empezó a participar la Municipalidad y recibió financiamiento de la Nación", remarca Parrilli. "Los conflictos de tierras se pueden solucionar cuando hay una decisión política y diálogo".
En las laderas de la comarca alpina o a la vera del río, entre hoteles, cabañas de montaña, barrios cerrados y canchas de golf, unos dos mil vecinos (de un total de 30 mil) sobreviven en ranchos de cartón y plástico, llueva o nieve. Tomas, usurpaciones, recuperaciones explotan ante la invasión de la inversión inmobiliaria y turística.
"En San Martín de los Andes tenemos 42 inmobiliarias y 11 carnicerías", dice Roberto Arias, de Vecinos Sin Techo. "Es una zona apetecible para el inversor. Ahora recuperamos tierras que nunca se hubieran destinado a fines sociales. Los terrenos donde se levantará el barrio eran usados desde 1950 por el Ejército, por un comodato que le permitía pastar a sus caballos". Arias también es director de la radio Pocahullo. "Es una emisora comunitaria recuperada que participó en este proyecto", explicó. En 1990, los trabajadores de la radio, con el apoyo de los 150 oyentes que pusieron 60 pesos compraron las instalaciones a los dueños, quienes pensaban abandonarla.
"Así la emisora comenzó a ser eco de los reclamos de los desocupados y vecinos que no tenían casas. Pero el Estado no tenía tierras, estaban en manos privadas. Fue entonces cuando se trazó esa alianza estratégica entre mapuches y criollos, entre pobres. El tema se trabajó en talleres, debates y la senadora Parrilli presentó nuestro proyecto", sostiene Arias.
"La idea —subraya— es respetar las normas interculturales, como las construcciones tradicionales, las alternativas y saludables. La Nación financia con un millón de pesos el estudio y la proyección de los servicios, prototipos de vivienda, lugares comunitarios, entre otras cuestiones", explicó.
Territorio y cosmovisión. En tanto, Fidel Kolipán, werken (vocero) de la Confederación Mapuche indicó: "Muchos de los nuestros no tenían donde vivir, fueron a la ciudad y ahora podrán volver a la tierra para convivir con sus hermanos y tener su espacio territorial, escencial en la cosmovisión mapuche y su relación con la naturaleza. Es un proyecto de carácter comunitario, no habrá propiedad privada en el barrio y mediante un proyecto técnico se levantará". En la zona, también hay comunidades en los parajes Trompul, Quila Quina, Pil Pil, Comandante Díaz y Pailamenuco.