El diseñador argentino radicado en Japón Rubén Nakamura decidió abandonar Tokio, la ciudad donde reside, debido a las dudas que le despertó el contraste entre la información que el gobierno le da a la población y la que difunden los medios periodísticos internacionales.
“En un primer momento confiaba en los informes que el gobierno daba cada dos horas”, confesó Nakamura, quien se trasladó con su familia a una población ubicada a 400 kilómetros de la capital nipona. “Pero cuando vi en televisión lo que estaba pansando en la planta nuclear dudé y nos fuimos”, añadió.
En declaraciones al programa “Dos tipos audaces” de LT8, Nakamura aseguró que “ayer había signos de que la radiación ya llegó a Tokio, no en niveles alarmantes, pero llegó” y advirtió: “Sin embargo, la gente sigue haciendo su vida normal, como no corriera ningún riesgo”.
Nakamura contó, asimismo, que tomó la decisión de dejar la ciudad con su familia cuando, en medio de un discurso oficial, en el que se garantizaba a la población que la situación en las plantas nucleares estaba controlada, se produjo una fuerte explosión en Fukushima.
“Ese había habíamos decidido con mi mujer no ir a trabajar, porque íbamos a tener problemas para movilizarnos en el transporte público -dijo-. Nos quedamos en casa pegados a la televisión, ahí fue cuando mientras esataba hablando el funcionario, en vivo, explotó la planta”.
Finalmente, dijo que el hecho de que el emperador de Japón, Akihito, haya dado su primer discurso al país en 22 años revela la gravedad de la situación. “Las embajadas recomenaron a los ciudadnos europeos el peligro, ese también fue un alerta que nos empujó a irnos de Tokio”.