Un cura asesinado en la última dictadura militar podría ser el primer beato del Papa Francisco. Se trata de Carlos de Dios Murias, un sacerdote franciscano a quien le fueron arrancados los ojos y mutiladas las manos en la provincia de la Rioja, antes de ser asesinado a tiros.
En diálogo con el programa “Todos en La Ocho”, Marta Elena Murias, la hermana del padre Carlos, se mostró feliz y orgullosa por la decisión de Jorge Bergoglio. Además realzó su tarea y dijo que tiene mucha “ilusión de que pueda purificar y transformar la Iglesia Católica".
“Mis hermanas María Cristina, Elisabet y yo (Marta Elena), nos regocijamos enormemente de este reconocimiento público que hace una gran parte de la Iglesia que representa Jorge Bergoglio por la labor pastoral de mi hermano, ya que aunque parezca increíble la opción por los pobres que era la que seguía mi hermano, Angelelli y Bergoglio siguió en silencio durante 40 años, no ha sido muy aplaudido por el clero oscurantista, no es fácil el Vaticano, ni la Iglesia argentina”, dijo.
Marta recordó los señalamientos que sufrieron por la tarea del sacerdote y afirmó que a Benedicto XVI lo echaron. “Mi hermano y mi familia hemos sido denostados por una parte de la curia y por otra parte de la curia hemos sido amados, me siento muy feliz porque Bergoglio hace dos otros años o tres antes de que sepa que iba a ser Papa inició la causa de la beatificación, él no sabía que iba a ser Papa ni que iban a echar a Ratzinger”.
En ese sentido aclaró que Benedicto XVI “renunció porque no tenía apoyo de ciertas partes del Vaticano que eran más fuertes que él, reconoció que no tenía fuerzas para modificar lo que había que cambiar si no tenía apoyo. La salud fue una excusa. El lenguaje pontificio es muy especial, hay que saberlo entender, y bueno yo lo entiendo porque mi hermano era sacerdote”.
Se esperanzó con posibles cambios y especuló con un mal final para Bergoglio: “Tengo esperanzas de que Francisco va a introducir todas las transparencias que le dejen, y va a lograr una nueva Iglesia unificada y purificada, si no lo logra en un 100 por ciento lo puede lograr en un porcentaje y si se pone muy exigente es posible que lo desaparezcan como desaparecieron a Juan Pablo I”.
“Juan Pablo I quería trabajar por los pobres y lo llenaron de arsénico. Ojalá Bergoglio pueda resucitar el Concilio Vaticano que fue por el cual murieron todos los curas latinoamericanos y africanos que fueron asesinados por distintas dictaduras, por la opción que hicieron por los pobres”, agregó.
“Sobre todo porque en los 70 se truncaron muchas cosas, porque tiraron al diablo el Concilio Vaticano II, que era la opción por los pobres, por la humildad, dedicarse a trabajar en lo que Jesús trabajaba por los más necesitados”
Marta señaló que lo importante no será solo el reconocimiento hacia Carlos. “Más allá de que mi hermano sea beato, lo trascendente será que Bergoglio pueda resucitar el Concilio Vaticano II, transparencia, y una frase que dijo el Papa sobre edificar, caminar y construir que seguramente los cardenales entendieron bien. Es construir con la fe pero siempre con la cruz a cuesta, eso significa asumir nuestros errores, como los casos de pedofilia, del banco Ambrosiano, Vatiliks”.
Sobre la labor de su hermano concluyó: “Bergoglio conocía perfectamente la labor pastoral de mi hermano y del obispo Angelelli, comenzaron a trabajar juntos cuando mi hermano tenía 14 años, trabajaron juntos con el cura Rojas, y trabajaban con todas las juventudes católicas en la Iglesia Cristo Obrero”.