La niña Candela Sol Rodríguez, de 11 años, permanecía hoy desaparecida tras ser vista por última vez el lunes en la localidad bonaerense de Hurlingham, mientras los investigadores trabajaban en “varias pistas” y su madre manifestó su convicción de que fue secuestrada. Los habitantes de la zona, además, volvieron a concentrarse esta noche en la puerta de la casa de la familia para reclamar la aparición con vida de la niña.
“Tenemos mil hipótesis, algunas han sido desechadas pero en principio no podemos dar más información”, dijo el ministro de Justicia y Seguridad provincial, Ricardo Casal, tras reunirse con la madre de Candela y con los integrantes del Comité de Crisis que encabeza la investigación.
Por la tarde, la policía allanó una casa situada en la localidad de El Jagüel, desde donde se había realizado una serie de llamadas a la familia de la niña desaparecida en las que una chica se hizo pasar por la víctima y hasta logró engañar a la madre.
“Todas las fuerzas de la policía” provincial trabajan para hallar a Candela, comentó el ministro Casal, quien desestimó la posibilidad de que la desaparición pudiera vincularse a la situación que atraviesa el padre de la víctima, detenido en el penal de Magdalena. El funcionario, en declaraciones a radio 10, expresó que “ojalá” la investigación pueda reencontrar a la niña “sana y salva” con su familia.
Casal y el jefe de la policía bonaerense, Juan Carlos Paggi, se reunieron hoy durante algunas horas con la madre de Candela, quien está “permanentemente al tanto de la diligencia policial”, señaló el ministro.
“Tenemos confianza de que podamos ir avanzando (en la búsqueda). Hoy somos todos papás de Candela”, indicó.
Nancy Labrador, la madre de la niña, volvió a mostrarse “totalmente segura” de que a su hija se “la robaron de la esquina” de su casa. En declaraciones a la prensa, Labrador recordó que el lunes último una mujer “escuchó desde su casa una brusca frenada de un vehículo y gritos” en el lugar donde la niña aguardaba reunirse con unas amigas para asistir a una reunión de boy scouts en la parroquia San Pablo Apóstol, de Hurlingham.
Se trata de una niña “buena, estudiosa y abanderada de su escuela primaria”, al punto que recibió “una beca para empezar la secundaria”, comentó Labrador. La niña mide 1,65 metros y al momento de desaparecer lucía un “tapadito negro, pantalón azules y zapatillas de jean All Star”.
“No tengo dinero ni ningún problema con nadie. Somos gente de trabajo. Quiero que me devuelvan a mi hija”, repitió la madre de Candela, quien dijo que en las últimas horas recibió llamados y mensajes de textos a su celular con datos falsos y exigencias monetarias. Silvia Rodríguez, tía de la víctima, rogó que los presuntos captores liberen a su sobrina.
En declaraciones a radio Mitre, Rodríguez aseguró que Candela “no iba a ningún lado sola y es una nena obediente”. “Si nos están escuchando libérenla, que es una criatura”, rogó la mujer, reclamó a la ciudadanía que evite dar “pistas falsas” y completó: “No jueguen con nuestro dolor”. Por último, pidió que la persona que tenga datos sobre el paradero de su sobrina los comunique a través de los números telefónicos 4665-7651 y 15-55996162. (DYN)