Las regiones patagónicas más afectadas por el vertido de cenizas de la erupción del volcán chileno Puyehue afrontaban ayer la crisis con recursos de emergencia tras ser declaradas "zonas de desastre", mientras unas 3.000 personas dejaron Villa La Angostura a raíz de la falta agua, energía eléctrica y fuentes de trabajo.
La erupción provocó también la muerte de 600.000 ovejas en la Patagonia y otro millón de animales preñados están en riesgo, además de pérdidas estimadas por operadores del sector en 180 millones de pesos para 2.000 productores ovinos de la región.
Villa La Angostura e Ingeniero Jacobacci seguían siendo ayer las localidades más afectadas por el fenómeno, aunque ayer, por primera vez en días, salió el sol y menguó la lluvia de ceniza.
Fuentes provinciales y municipales advirtieron, además, sobre el riesgo de avalanchas y desbordes de arroyos por la acumulación de cenizas, a lo que debe sumarse la probabilidad de lluvias y nevadas.
"De Villa La Angostura se van los que tienen plata o quienes tienen familia en otros lugares; la gente laburante no tenemos adonde ir", dijo a DyN Aída Cárdenas, vecina de uno de los barrios periféricos.
La mujer criticó que los recursos de emergencia lleguen "solamente a la zona del centro comercial de la villa", al asegurar que "en los barrios pobres nos ayudamos entre nosotros, como podemos".
En tanto, el intendente de Ingeniero Jacobacci, Carlos Toro, dijo que "las cenizas llegaron para quedarse por largo tiempo" y dijo que evalúa adelantar el receso escolar de invierno en esa localidad, como hizo Villa La Angostura.
El ministerio de Desarrollo Social dijo que envió más de 30 camiones con alimentos, frazadas, agua mineral, chapas, insumos de primera necesidad y plantas potabilizadoras de agua para asistir a pobladores de las provincias de Neuquén y Río Negro sometidas al fenómeno.
En tanto, el ministerio de Salud remitió barbijos, colirios y medicamentos, además de disponer equipos de abordaje psicosocial para prestar contención psicológica a las poblaciones afectadas.
El Ejército, por su parte, reforzó la presencia de efectivos en Villa La Angostura, para contribuir en la provisión de agua potable en camiones cisternas, despejar las cenizas de las calles y caminos, el refuerzo sanitario y la instalación de plantas potabilizadoras de agua.
En Bariloche, los operadores turísticos esperan la llegada de los primeros contingentes de estudiantes en viaje de egresados, aunque algunos debieron ser postergados.
En cambio, en Ushuaia tiene "ocupación hotelera cero" y los referentes del sector expresaron "preocupación" ante la posibilidad de que la crisis por las cenizas se extienda a la temporada invernal.
"Los pasajeros que tenían reservas primero las corrieron unos días y luego las cancelaron y pidieron la devolución del dinero. También comenzaron a caerse algunas reservas en julio", describió Marcelo Lietti, presidente de la Cámara de Turismo de Tierra del Fuego.
Por otra parte, Roberto Fernández Speroni, director de la Sociedad Rural en Tierra del Fuego, alertó ayer que hay que alimentar a los animales "como sea", al precisar que 600 mil ovejas murieron ya en la Patagonia y otro millón de animales preñados están en riesgo, como consecuencia de las cenizas volcánicas.
Explicó que las ovejas se mueren "por no comer o de espasmos estomacales por el pasto contaminado", y también porque se quedan ciegas, ya que al ir contra el viento y la ceniza, compuesta de arena de sílice, "les revienta las córneas".