El transbordador espacial Discovery terminó ayer una misión de 13 días con un aterrizaje sin problemas en la península de Florida, poniendo fin a una carrera de 27 años. Es la nave con más vuelos de la Nasa en momentos en que la agencia se prepara para un futuro incierto.
El Discovery, con el comandante Steven Lindsey en los controles, aterrizó en el Centro Espacial Kennedy a las 11.57 hora del este (13.57 de Argentina) para dar fin a una misión de reabastecimiento de carga y construcción en la Estación Espacial Internacional.
Los vuelos del transbordador suman 238 millones de kilómetros recorridos y 365 días en el espacio. Sus misiones también son un récord: 39.
La nave se encamina al retiro luego de 30 años de viajes interplanetarios. La Nasa estima que tomará varios meses de trabajo desarmar al transbordador antes de que esté listo para ser llevado al Instituto Smithsoniano. Hará un viaje de 1.206 kilómetros sobre un jet Boeing 787 especialmente preparado para esos traslados.
Durante el vuelo, Lindsey y su tripulación se maravillaron de lo bien que la nave se estaba desempeñando.
La última misión del transbordador se desarrolló sin problemas a pesar de que estuvo aterrizado cuatro meses por reparaciones en el tanque de combustible
Dos vuelos más están planeados para otros transbordadores antes de que la agencia espacial termine su programa de 30 años.
El 19 de abril, el Endeavour despegará con el detector de partículas Alpha Magnetic Spectrometer de 2.000 millones de dólares, y suministros para un año para la estación, un proyecto de 1.000 millones de dólares de 16 naciones que ha estado en construcción a 350 kilómetros sobre la Tierra desde 1998.
La última misión, un cargamento a bordo del Atlantis, partirá el 28 de junio.
Otros dos transbordadores estallaron.
El Challenger explotó sobre el océano Atlántico tras despegar el 28 de enero de 1986, causando la muerte de siete astronautas, mientras que el Columbia se desintegró cuando reingresaba a la atmósfera sobre Texas el 1 de febrero del 2003. Otros siete astronautas fallecieron.
Nuevas misiones. Estados Unidos retirará la flota para liberar fondos para trabajar en nuevas naves que puedan viajar a la Luna.
Durante su misión final, el Discovery entregó un depósito y laboratorio y una plataforma exterior para hacer reparaciones en la estación.
También llevó toneladas de suministros y equipos de ciencia, incluyendo un prototipo de robot humanoide construido en conjunto con General Motors.
Estados Unidos ahora dependerá del gobierno ruso para lanzar astronautas a la estación espacial, aunque espera usar viajes de empresas comerciales, si alguna desarrolla la capacidad para hacerlo.
Los envíos de carga serán realizados por Rusia, Europa y Japón, así como por dos firmas estadounidenses, Space Exploration Technologies y Orbital Sciences Corp. l (Reuters y AP)