El gobierno dio a conocer ayer un nuevo régimen para mejorar las condiciones del trabajo agrario, con el objeto de evitar el trabajo esclavo y prohibir el empleo infantil.

El gobierno dio a conocer ayer un nuevo régimen para mejorar las condiciones del trabajo agrario, con el objeto de evitar el trabajo esclavo y prohibir el empleo infantil.
A través de la resolución 11 de la comisión nacional de trabajo agrario, publicada ayer en el boletín oficial, “se aprobaron las condiciones generales de labor y habitación para todos los trabajadores comprendidos en el régimen nacional de trabajo agrario que realizan tareas transitorias, cíclicas, ocasionales o excepcionales”.
La resolución contiene un anexo en el cual se estipulan, entre otras cosas, los requisitos mínimos de alojamiento que deben tener los trabajadores rurales, se destaca que deben tener servicios sanitarios, agua potable, energía eléctrica, cocina y posibilidades de comunicación.
También se establecen pautas de alimentación, se prohíben las retenciones, deducciones o compensaciones que pueda hacer el empleador por el expendio de mercaderías, se fijan elementos de seguridad e higiene, se hace referencia al traslado de los trabajadores a los equipos de trabajo que deberán tener.
Además, se prohíbe el trabajo infantil, se fijan condiciones para el trabajo adolescente, entre 16 y 18 años, se establecen requerimientos sobre certificados de aptitud física y de escolaridad y se menciona la obligación de informar a los trabajadores.
El anexo -que consta de 28 artículos- indica, en lo que se refiere a los requisitos mínimos de alojamiento, que “cuando el contrato laboral contemple o requiera la provisión de alojamiento en las condiciones antedichas, durante todo o parte del tiempo que comprenda el mismo, éste deberá ser construido con materiales que garanticen un adecuado estándar de confort y habitabilidad, condiciones de seguridad, higiene, abrigo, luz natural y artificial”.
“Asimismo deberá contar con ambientes con características específicas que consideren el número de personas que habrán de alojar, debiendo reunir los siguientes requisitos mínimos: a) la altura mínima de la vivienda no podrá ser inferior a dos metros con sesenta centímetros (2,60 metros); b) la longitud de la vivienda será variable dependiendo de la cantidad de trabajadores a alojar”, se agregó.
Se indica que: “Las habitaciones alojarán hasta un máximo de cuatro trabajadores en los campamentos o estructuras habitacionales fijos y hasta un máximo de ocho trabajadores en los campamentos o estructuras habitacionales móviles; la vivienda dispondrá de una ventana por cama; el volumen de aire mínimo en la vivienda deberá ser de 15 metros cúbicos por persona y las renovaciones de 12 metros cúbicos por persona por hora; contarán con iluminación natural y artificial adecuada; las viviendas serán revestidas de aislantes térmicos en paredes y techos, adecuados al clima”.
“Los pisos serán de madera sin espacios, de cemento alisado u otro material aislante del suelo que garantice un desplazamiento y sea de fácil limpieza; las aberturas al exterior deberán cerrar de modo tal de evitar filtraciones de aire y agua; cuando se contraten trabajadores de diferentes sexos, las viviendas serán adecuadas a los específicos requerimientos de cada uno de ellos; en caso de contratarse familias se deberá asignar un alojamiento individual por cada grupo familiar”, se añade.
Sobre los sanitarios, se requiere: “Una ducha cada cuatro personas con agua caliente y fría”, además de inodoro, lavabo, también cada cuatro. Se exige cámara séptica, pozo atmosférico y pileta para el lavado de ropa”. Los sanitarios deben ser independientes para cada sexo.
Huelga de hambre
Un trabajador rural tractorista inició ayer una huelga de hambre seca en la plaza de Mayo, contra “patrones y aseguradoras” porque tras un accidente laboral en 2009 quieren pagarle unos 600 pesos mensuales y no puede mantener a su familia.
Guillermo Saavedra, de General Roca, Río Negro, decidió iniciar la protesta para reclamar el pago completo de unos 180 mil pesos que la aseguradora CNA ART estableció como valor por el accidente que lo incapacitó en un 65,72 por ciento.
“No soy solamente yo, hay miles de trabajadores rurales que cuando sufren un accidente quedan cobrando 200 pesos por mes. El sindicato al que pertenezco, la Unión de Trabajadores Rurales y Estibadores (Uatre), no hace nada y por eso vine acá a tratar de que se haga justicia”, dijo ayer el hombre, padre de cuatro hijos.
Detectan más explotados en Tunuyán
Cinco trabajadores rurales junto a sus familias, entre ellos cuatro niños, fueron encontrados en precarias e insalubres condiciones laborales en una inspección en una finca de la localidad mendocina de Tunuyán, indicó el Ministerio de Gobierno.
Las víctimas, trabajadores agrícolas de Bolivia y de Jujuy, fueron detectadas en malas condiciones por inspectores de la Subsecretaría de Trabajo y Seguridad Social conjuntamente con representantes de la Unión Argentina de Trabajadores Rurales y Estibadores (Uatre), en campos de Tunuyán, 100 kilómetros al sur de la capital mendocina.
Los trabajadores “no se encontraban registrados” y se de-sempeñaban en tareas rurales y habitaban “en condiciones de inseguridad e insalubridad, por la falta de provisión de agua potable y sanitarios”, se informó.
Junto con sus familias se resguardaban en tres precarias carpas y en interior “ubicaban sus colchones sobre maderas, cajones de basuras, gran cantidad de insectos y conexiones eléctricas muy precarias que ponían en riesgo a las familias” , detalla el informe oficial.
Desempeñaban tareas agrícolas en la firma Agromend Argentina vinculada a la firma hortícola Pontoni del departamento de Guaymallén, dedicada al cultivo de zanahoria y situada en la Colonia Las Rosas, Tunuyán.
Ante las “gravísimas irregularidades” se intimó al empleador a presentar la documentación laboral en término de ley”, indicaron. (Télam y DyN)


